CUANDO ERA POSIBLE SABER DE DÓNDE ERAN LOS VEHÍCULOS A PARTIR DE SUS matrículas

La CC y la BA aún dan vueltas

Más de cien mil coches circulan todavía por las calles y carreteras con las placas que identificaban su matriculación en alguna de las dos provincias extremeñas. En toda España la cifra se acerca a los cinco millones de automóviles

Un turismo con código provincial en su matrícula circula por Plasencia el pasado viernes.

Un turismo con código provincial en su matrícula circula por Plasencia el pasado viernes. / Toni Gudiel

Redacción

Cerca de 40.000 coches circulan aún por las calles y carreteras españolas con la ‘doble C’ que durante muchas décadas identificó a los vehículos matriculados en la provincia de Cáceres. Y otros 67.000 continúan luciendo en sus matrículas la BA, que hacía lo propio con los automóviles pacenses. En total, suman 106.742, aproximadamente uno de cada seis turismos censados en la comunidad autónoma (624.668, de acuerdo a las estadísticas de la Dirección General de Tráfico de 2022).

En todo el país la cifra de vehículos que perviven activos con estos códigos provinciales se acerca a los cinco millones. Turismos que llevan placas que comienzan con GU (Guadalajara); H (Huelva); SE (Sevilla); M (Madrid); o CO (Córdoba), entre otras muchas. Andalucía es la comunidad con mayor cifra de estos utilitarios (857.375), por delante de Madrid (722.496) y Cataluña (716.440), según recoge el informe ‘La posventa en verde del VO’, elaborado por Solera, firma especializada en ‘software’, datos y servicios integrados en la gestión del ciclo de vida del vehículo y de las flotas.

La CC y la BA aún dan vueltas

La CC y la BA aún dan vueltas / El Periódico

La cifra es elevada, pero se compadece con la elevada edad media del parque automovilístico español, que ronda los catorce años, bastante por encima de la media europea. También con otra circunstancia, la de que el mercado de los coches más longevos lleva tiempo mostrando un mayor dinamismo que el de los nuevos. El año pasado acabó en España con 813.396 matriculaciones de turismos y todoterrenos, mientras que las ventas de unidades de ocasión registradas por las patronales del sector fueron alrededor de 1,9 millones. Entre estas últimas, casi cuatro de cada diez operaciones tuvieron como protagonista un modelo que sobrepasaba los 15 años.

Varios sistemas

Los primeros vehículos a motor llegaron a España en la última década del XIX, aunque no fue hasta 1900 cuando comenzó a regularse el sistema de matriculación. Desde ese año y hasta comienzo de la década de los setenta del pasado siglo se empleó el provincial numérico. Empezaba con varias letras (llegaron en un principio a ser hasta tres) que identificaban a cada provincia, seguidas de los números. En el caso de coincidencia en las iniciales de las provincias, se utilizaba una sola letra para la más poblada y dos para la de menor (lo que justificó ya desde ese momento que la B fuese para Barcelona y BA para Badajoz).

Posteriormente, desde 1971 y hasta el 2000 estuvo vigente el sistema provincial alfanumérico. Se redujo el máximo de dígitos de seis a cuatro y, además de las letras propias de cada provincia al inicio de la placa, se añadió una al final. Estas letras finales pasaron a ser dos a medida que cada territorio iba completando el abecedario. Por último, en el 2000 comenzó a estar operativo el actual método alfanumérico nacional, con lo que dejó de ser posible saber de dónde era cada coche leyendo su matrícula. Consta de cuatro cifras y tres letras consonantes y que incorpora en su parte izquierda la eurobanda. Lo que no ha cambiado nunca, eso sí, es el color de la placa (blanca) ni de los caracteres (negros).

Este sistema de matriculación estuvo vigente en España desde 1971 hasta el 2000

Solera analiza la antigüedad del parque a partir de su matrícula. Si un vehículo inicia su matrícula con las letras B, C, D o F, por ejemplo, tendrá entre 20 y 23 años, por ejemplo. Son más de 4,2 millones en total. En cambio, la más reciente, la M, suma cerca de dos millones de coches. Con esa información un «taller tiene la capacidad de determinar de inmediato el tipo de cliente que llega por su puerta y evaluar su potencial rentabilidad», se asegura. 

En este sentido, se precisa, los coches con matrículas de código provincial no son los más frecuentes para el taller. En concreto, suponen el 13% de las reparaciones y el 11% de la facturación. Por contra, la matrícula más rentable para estos negocios es la L, pues representando el 13% del parque concentra tres de cada diez reparaciones y un 27% de la facturación. «Son vehículos de tres a cinco años, es decir, a los mantenimientos anuales correctivos y preventivos, se le añade el primer paso por la ITV, y se suma una cobertura de póliza a todo riesgo habitualmente», se indica.