INQUILINOS, Inmobiliarias y propietarios hablan de cómo les afecta la nueva ley de vivienda

El alquiler en Extremadura sube más de un 20% en cinco años

Las inmobiliarias han bajado en los últimos doce meses hasta un 60% en la gestión de pisos

Detrás de cada oferta hay una media de ocho personas interesadas y hasta pagan por la reserva sin ver el inmueble

Escaparate de la inmobiliaria Fernández, situada en avenida de la Montaña,26.

Escaparate de la inmobiliaria Fernández, situada en avenida de la Montaña,26. / Carlos Gil

La situación del alquiler en Extremadura afecta a propietarios, inquilinos e inmobiliarias. «Ahora mismo no tenemos viviendas que ofertar y todo lo que entra se alquila a precios muy elevados», afirma Ángel Sotoca, agente de la inmobiliaria pacense Área 73. Esta es la situación que se está viviendo en toda la región, en donde pisos que hace cinco años se alquilaban por 450 euros, ahora están en el mercado por 550 o 600 euros. 

Especialmente, los agentes inmobiliarios han visto incrementados los precios del alquiler tras entrar en vigor la nueva Ley de Vivienda el pasado 26 de mayo. Concretamente, en octubre de 2022, el precio por metros cuadrado costaba 5,7 euros y un año más tarde está a 6,1 euros, según reflejan los distintos portales digitales que se dedican a este negocio y que tiene mercado en la comunidad. 

Ángel Sotoca, agente de la inmobiliaria Área 73

Ángel Sotoca, agente de la inmobiliaria Área 73 / Santiago García Villegas

Una de las medidas que más afectan al propietario es que tal y contempla el apartado 1 del Artículo 20 de la citada ley, «los gastos de gestión inmobiliaria y los de formalización del contrato serán a cargo del arrendador». El hecho de que los dueños de las viviendas asuman el 100% de los gastos honorarios ha conllevado que muchos propietarios decidan alquilar el inmueble por su cuenta. «A las inmobiliarias esta situación le está pasando factura económicamente porque aunque hay propietarios que prefieren delegar en nosotros para que lo gestionemos todo, si son clientes habituales, nos vemos obligados a hacerles un descuento para que no alquilen de manera particular», explica Paula Téllez como representante de la inmobiliaria Téllez de Plasencia. 

Según afirma a este diario, «cada vez son más los inquilinos que vienen sorprendidos por los precios diciendo que están más caros en proporción a Cáceres». Y es que la ley de la oferta y la demanda ha pasado factura en Plasencia, donde «los precios se incrementan exponencialmente».

En Cáceres la cuestión no es muy diferente que en el resto de Extremadura. Según cuenta Pedro Rodríguez, agente de la inmobiliaria Fernández, con la nueva ley de arrendamientos urbanos los propietarios cada vez tienen «más miedo» de alquilar su vivienda y «buscan el perfil de una persona formal que vaya a respetarle la propiedad». Esta «inseguridad» se debe a que si el arrendatario alquila la propiedad a una pareja con niños y despiden a uno de los dos, la ley «les considera familia en riesgo de exclusión social» y el propietario va a encontrar «serias dificultades» para echar a los inquilinos de la vivienda si fuera necesario.  

Inmobiliaria Fernández situada en Virgen de la Montaña, 26.

Inmobiliaria Fernández situada en Virgen de la Montaña, 26. / Carlos Gil

Y en paralelo, la situación actual del mercado está llevando a que algún interesado llegue a pagar por reservar el piso sin haberlo visto previamente. «Esto me ha pasado varias veces ya, porque les corre prisa entrar a vivir de alquiler y saben que detrás hay ocho personas interesadas en la misma oferta», narra, por su parte, el agente de Badajoz.

En este contexto, las inmobiliarias tienen más trabajo que antes aunque ello no implique mayor beneficio económico. «Cada vez hay más interesados detrás de una oferta», dice Rodríguez. A su vez, Sotoca asegura que su inmobiliaria Área 73 ha bajado un «60% la gestión de pisos de alquiler» con respecto al año pasado.

Castings para encontrar piso

Dada la cantidad de demanda y la poca oferta de pisos de alquiler que existe en Extremadura, los propietarios cada vez exigen más requisitos para escoger a los inquilinos. 

Carmen, de 29 años, y Álex, de 25, han conseguido un piso de alquiler en Badajoz tras varios meses de búsqueda. Ellos, como le pasa a más personas, «desconocían» que la nueva Ley de Vivienda obligaba al propietario a pagar los gastos de gestión inmobiliaria, por lo que decidieron buscar piso a través de particulares para «ahorrarse estos gastos». Al no haber ofertas en los portales de Internet, decidieron aumentar el presupuesto y dejarse ayudar por inmobiliarias. «Lo primero que nos sorprendió es que los tres primeros pisos que visitamos nos pedían la media mensualidad de los gastos honorarios», explica Carmen. «Fue la cuarta inmobiliaria la que nos explicó que estos gastos no teníamos que pagarlos nosotros, sino el propietario», añade. 

Una de las ofertas que interesaba a la pareja pedía las nóminas, los contratos y las vidas laborales de ambos antes de saber si el piso era para ellos. «La inmobiliaria tuvo que pasarle todos estos datos al propietario y en función a nuestras nóminas, él era quien decidía», narra Álex. Este piso tampoco fue para la pareja. 

Tras la «experiencia ingrata» que tuvieron con las inmobiliarias, siguieron viendo pisos por particulares hasta encontrar la vivienda en la que residen actualmente. «Es indignante que algunas inmobiliarias sigan haciendo lo que les parece a pesar de que lo prohiba la ley», lamentan ambos. 

La escasez de oferta y el miedo a alquilar la vivienda ha supuesto que los propietarios pasen exhaustivos castings antes de arrendar su casa a un nuevo inquilino. La demanda sube sin cesar en toda Extremadura entre otros motivos porque a jóvenes como Carmen y Álex les resulta «imposible» acceder a financiación para comprar una vivienda.