la recompensa a cuatro años de «sacrificio y trabajo vocacional»

María Sánchez, premio al mejor expediente en Enfermería

El galardón Enfermera Raquel Nieto está sufragado por ‘Juan Durán Muñoz e hijos’. Tiene una dotación de 1.500 euros 

«Mi meta nunca fue tener la mejor nota, solo quería llevar bien los exámenes», indica la premiada

Imagen del momento en el que María Sánchez Mateos recibe el galardón.

Imagen del momento en el que María Sánchez Mateos recibe el galardón. / Universidad de Extremadura

Es de la localidad pacense de Valle de la Serena y comenzó el grado en Enfermería en el año 2019. Lo que María Sánchez Mateos no se podía imaginar es que, casi cuatro años más tarde, recibiera el premio Enfermera Raquel Nieto al mejor expediente de su carrera en la Universidad de Extremadura (UEx) tras su graduación en 2023. El galardón está sufragado por ‘Juan Durán Muñoz e hijos’, tiene una dotación de 1.500 euros y su objetivo es promover la excelencia entre los estudiantes. 

María Sánchez obtuvo en el baremo final una puntuación de 18,96 sobre 20: «Ni siquiera sé muy bien cómo funcionan los puntos. Creo que influyen también las prácticas», indica emocionada. Quiso agradecer a la familia Durán por la dotación de la beca, a la universidad y a su familia y amigos por el apoyo recibido durante los años de su carrera. También destacó el sacrificio y trabajo vocacional que ha desarrollado en este tiempo y mostró su orgullo: «Me preparaba siempre los exámenes con tiempo para ir aliviada porque no sabía lo que me iba a encontrar, pero mi meta nunca fue tener la mejor nota. Solo quería llevar los exámenes bien preparados».

Muchas horas y entrega ha dedicado Sánchez a lo largo de los cuatro años de carrera para lograr su cometido. «Los primeros meses de cada cuatrimestre iba estudiando, pero un poco menos. Cuando llegaba noviembre, empezaba a estudiar unas ocho horas diarias para los exámenes de enero», indica sobre la fórmula de su éxito.

Formación

El dinero que ha conseguido con el premio del expediente pretende dedicarlo a cursos para seguir formándose, aunque no descarta estudiar un máster para especializarse. Pero su principal objetivo es lograr una plaza en las oposiciones para enfermero interno residente que la Junta de Extremadura celebró el pasado 20 de enero: «Fue bastante difícil. Había estado preparándome durante ocho meses, dedicándole todas las horas a las oposiciones porque preferí no trabajar. Aún así, era muy complicado sacar las preguntas porque eran muy específicas y no había términos generales dedicados a lo que es la técnica que estudiamos nosotros». «Si no consigo plaza, me plantearía volver a presentarme. Viendo lo que ha ocurrido este año, creo que no me ha rentado tanto haberle dedicado tanto tiempo porque luego no está reflejado todo lo que me he preparado. Lo haría desde otra perspectiva, dando tiempo a otras cosas», cuenta sobre su futuro. Aunque reconoce que fue una motivación extra para continuar estudiando con el objetivo de lograr una calificación alta en las oposiciones.

Con un expediente académico envidiable como el suyo, también se ha planteado la posibilidad de comenzar a trabajar en clínicas privadas: «Es cierto que te cogen más rápido. En la pública ofrecen contratos de dos meses en verano a las personas que acabamos de finalizar la carrera y no los podemos rechazar».

Los presentes

Se trata de la segunda edición de la entrega de este premio, que fue entregado en el edificio del Rectorado de la Universidad de Extremadura. El acto de entrega contó con la presencia del secretario general de la universidad, Francisco Álvarez Arroyo; de los impulsores del premio, Juan Ignacio Durán Nieto y Víctor Manuel Durán Nieto; el decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud del campus de Badajoz, Francisco Vaz Leal; la consejera de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, Sara García Espada; y el rector de la UEx, Pedro Fernández Salguero.

Este último mostró su gratitud «por tomar la iniciativa y crear un premio de estas características». También reconocía la importancia de la implicación de la sociedad en la universidad a través de la creación de este tipo de premios y les agradeció por la promoción desde un punto de vista formativo.

También García Espada aprovechó para recordar la figura de Raquel Nieto, con quien compartió promoción. Repasó con orgullo las virtudes de la enfermera como persona y amiga. 

El impulsor del premio, Juan Durán Muñoz, agradeció la presencia de todos los familiares y amigos y además recordó la figura de su mujer , Raquel Nieto: «Ha sido la fuente de inspiración de toda su familia, un camino de emoción, de autosuficiencia y de retos, esos son los valores y los principios que este premio encarna».