derechos laborales

Investigadores predoctorales de la UEx reclaman la subida salarial desde 2023

Se reúnen esta mañana con el rector y una vicerrectora de la universidad para abordar la deuda pendiente

Una investigadora en un laboratorio.

Una investigadora en un laboratorio. / EL PERIÓDICO

G. Moral

Doctorandos y personal científico investigador (PCI) de la Universidad de Extremadura reclaman a la institución la subida salarial pendiente desde principios de 2023. Estos trabajadores, que se rigen por el Estatuto del Personal Investigador Predoctoral en Formación, denuncian que los compromisos adquiridos anteriormente se han incumplido y desde enero del año pasado los contratados predoctorales siguen percibiendo un salario inferior al que le corresponde.

"La respuesta de la universidad ante las reclamaciones de este colectivo es el silencio o, en el mejor de los casos, un compromiso que nunca se cumple", lamentan en un comunicado la Asociación de Doctorandos de la UEx (ADUEx) y la Agrupación Extremeña de Jóvenes Profesionales de la Investigación (InvestigaEx).

Para abordar su situación tienen prevista una reunión esta mañana con el rector de la UEx y la vicerrectora de Investigación, en la que esperan llegar a algún acuerdo para solucionar los impagos, "que ya se habían prometido solucionar en el mes de septiembre de 2023 y de enero de 2024, pero no llegaron a realizarse".

La deuda se explica al no hacerse efectiva la subida salarial del 2,5% que entró en vigor en enero de 2023 para los empleados públicos, a la que hay que sumar la posterior subida del 0,5% que se debió aplicar en octubre de ese año pero que con carácter retroactivo afectaba a las nóminas posteriores a enero del 2023. "La universidad hizo caso omiso a ambas en el caso de sus contratados predoctorales", mientras sí abonó esas cantidades al resto de trabajadores de la UEx.

Desde ADUEx e InvestigaEx consideran crucial garantizar el respeto y protección de los derechos laborales y la dignidad y el personal investigador, "colectivos que contribuyen significativamente a la comunidad académica". Insisten en que los atrasos salariales representan una deuda pendiente con los trabajadores y un quebrantamiento del diálogo social. "El cumplimiento de la palabra dada garantizaría un trato justo para quienes dedican años de su vida a la investigación".