mañana domingo, día 5 de noviembre a las 20.00 horas, se estrena en el Teatro María Luisa

El sueño iniciático de la bailaora emeritense Fuensanta Blanco

En 'El murciélago de Wuhan', obra dirigida por Pedro Luis López Bellot, la coreógrafa nos relata la historia de una mujer que se vuelca en el arte para descubrirse a sí misma

El sueño iniciático de la bailaora Fuensanta Blanco

El sueño iniciático de la bailaora Fuensanta Blanco / Miguel Valverde

Entró en la habitación y sacó todo fuera. La cama, los muebles, los recuerdos, y los miedos. Se quedó sola ante cuatro paredes desnudas, en la habitación completamente diáfana, y sin saberlo, comenzó a crear la obra ‘El murciélago de Wuhan’ que, mañana domingo, día 5 de noviembre a las 20.00 horas, estrena en el Teatro María Luisa de Mérida. La bailaora y coreógrafa emeritense Fuensanta Blanco vivió su particular pandemia personal mientras el mundo se tambaleaba ante los efectos del covid. Incertidumbre, perplejidad…, emociones que en unos provocó desequilibrio y ansiedad, y en otros, además, la oportunidad de sacudirse las inseguridades y el miedo al futuro. 

«Nos encaminó la vida y encontramos otra manera de afrontarla. Aprendimos a ser creativos. Mucha gente se acercó al arte. Descubrió, por ejemplo, que sabía dibujar y pintar. Otra tanta comenzó a editar videos, tocar instrumentos»

En 'El murciélago de Wuhan', obra dirigida por Pedro Luis López Bellot, la coreógrafa nos relata la historia de una mujer que se vuelca en el arte para descubrirse a sí misma.

«En el confinamiento pasé por muchas etapas. Una muy feliz en la que pensaba que estaba de vacaciones, y otra en la que me dio un bajón tremendo. Cuando todo pasó llamé a Pedro (Pedro Luis López Bellot) y le conté toda esa obra que yo ya, llevaba dentro. Quería hacer una cosa bien hecha porque ya que arriesgaba lo hacía en condiciones por eso cuento con un equipo de más de veinte personas. Después de habérmelo hecho yo siempre todo, coreografías, textos, diseños de vestuario, tenía claro que quería disfrutar del proceso creativo y también aprender. Este es mi sueño cumplido».

Producción extremeña de Arquione Producciones funde flamenco y teatro para contar la historia de un confinamiento. El personaje de ‘El murciélago de Wuhan’ ve truncado el sueño de bailar con su artista favorita en la Gran Vía de Madrid, cuando la pandemia obliga al cierre de los teatros. Sola, sin trabajo y confinada, realizará un viaje iniciático que la transformará para siempre.

«La obra habla de descubrirse a uno mismo, y ese proceso yo lo vivo mucho. Me pierdo en muchas ocasiones, pero también me paro y encuentro lo que me gusta. Soltar el miedo, el miedo a lo que opinen, el miedo a hacer lo que quiero, lo que sueño».

Con una puesta en escena limpia, minimalista y contemporánea, el objeto central de la escenografía es una cabina transparente giratoria que ejerce de casa y aislamiento, más otros elementos ya familiares (guantes, mascarillas…) para quienes vivieron aquella experiencia. Según López Bellot, la obra «es el viaje de una mujer creadora que sueña ser para otros y descubre que debe ser para ella. Es el luminoso y revelador vuelo de una bailaora que explora su alma humana para transformarse».

«La obra habla de descubrirse a uno mismo, y ese proceso yo lo vivo mucho. Me pierdo en muchas ocasiones, pero también me paro y encuentro lo que me gusta. Soltar el miedo, el miedo a lo que opinen, el miedo a hacer lo que quiero, lo que sueño»

El director de ‘El murciélago de Wuhan’ destaca que «ha sido un descubrimiento» trabajar con Blanco. «Tiene una inteligencia emocional muy elevada, que ha permitido realizar todo un espectáculo de creación».

«A través del relato estético expuesto por el flamenco y el teatro, nuestro trabajo -señala el director de ‘El murciélago de Wuhan’- pretende abordar un tema capital del siglo XXI: La supervivencia del ser. La supervivencia del ser a través del arte ante la necesidad de encontrarse, de descubrirse, de ser. Nuestro espectáculo es un homenaje al mundo, a todos los que vivimos esa pandemia. A los que están y a los que nos dejaron. Es una reivindicación del arte vivo como medio de salvación, de expresión».

El sueño iniciático de la bailaora Fuensanta Blanco

El sueño iniciático de la bailaora Fuensanta Blanco / EL PERIÓDICO

«Es una obra terapéutica con la que todo el mundo se va a sentir identificado. Nos acerca a lo que somos, y todos en algún momento van a encontrarse en el escenario. No va a pasar de moda nunca. Se podrá cambiar la manera, pero siempre podrá contarse. A este ‘murciélago de Wuhan’ espero que le duren las alas mucho tiempo», asegura Blanco.

Fuensanta Blanco se tituló en el Conservatorio profesional de Danza de Córdoba en la especialidad de Flamenco. Lleva bailando desde los 14 años en compañías de baile como el Ballet Flamenco de Andalucía o la Fura Dels Baus actuando en el Festival de Jerez, FFFB, La Noche Blanca del Flamenco y la Bienal de Sevilla, entre otros acontecimientos. He realizado una gira internacional en países como Japón, Taiwán, Francia, Suiza e Italia. 

Entre sus galardones figuran el Primer Premio Mario Maya de la Diputación de Córdoba, el Primer Premio Carmen Amaya Perlas a Millares de Cartagena y el Premio Cultura 2023 de la Diputación de Badajoz.

Fuensanta Blanco, arrolladora, emprendedora y con una cualidad imprescindible, la confianza en sí misma, solo ha hecho empezar lo que es evidente que será una carrera fulgurante en la producción propia. «El miedo es importante quitárselo, desechar el prejuicio». 

CUADRO ARTÍSTICO

Dirección: Pedro Luis López Bellot

Intérprete principal: Fuensanta Blanco

Texto: María José Pámpano

Producción: Arquione Producciones

Ayudante de dirección: Nuqui Fernández

Ayudante de producción: Juan Carlos Tirado

Vídeo: Nuria Prieto

Diseño sonoro: Álvaro Barroso

Escenografía: Luisa Santos y Pedro A. Miranda

Músicos: Vicky Fernández, Manolín García y Rodrigo Fernández