Ángela María Reyes Montero (Segura de León, 1999) es una enamorada de su profesión. «De la educación infantil depende, en gran medida, la sociedad que se tendrá en el futuro», explica. Como broche final a la carrera, realizó el estudio ‘La diferencia de género en los juegos y juguetes desde la etapa infantil: comparación entre el S.XX y S.XXI’, trabajo en que desarrolló una investigación alrededor de la construcción de los roles de género en la infancia a través de los propios juegos.

¿Cómo se fomentan los roles de género en la infancia?

Desde la propia televisión y los anuncios de juguetes, por ejemplo. Ves lilas, rosas… en los juguetes que se pueden etiquetar como para niñas. Luego en los de niños: azules, rojos, verdes… Antes no se asociaba el rosa a la niña y el azul al niño, sino al revés. Es cierto que algunas revistas de juguetes comienzan a ser más inclusivas, pero aún queda trabajo ahí. 

¿De qué forma trabaja para terminar con esos roles?

En el aula trabajamos por rincones. A través de ellos fomentamos mucho el juego para aprender y divertirse. Se realizan actividades diversas: cocinitas, mecánica, construcciones… Todos los niños, independientemente del sexo, pasan por todos. Así reforzamos la idea de que no hay un juego para niños y un juego para niñas, sino que los juegos son para jugar.

¿Alguna vez se han negado a jugar?

Hay niños que me han dicho: «Yo a esto no juego que es de niña». Se les explica que no pasa nada por jugar a lo que le apetezca, que los juguetes o los juegos no tienen género. Pretendemos que no estén coaccionados a no jugar a algo porque la sociedad haya indicado que no pertenece a su género, pero cuando se hace juego libre en el recreo, se aprecian diferencias. Vienen ya muy condicionados desde casa y eso lo complica.

¿Cómo llegan a identificar a esas edades que algo es para niño o para niña?

Los niños son esponjas, se fían de todo lo que sus padres y su profesora les diga. Son sus referentes. Se lo van a creer completamente. Nosotras estamos muy pocas horas con ellos y desde casa es algo que se tiene que reforzar, si no se fomenta ahí al final tu trabajo no sirve de nada.

Educación infantil, la profesión de pintar y colorear.

La gente no entiende que no es pintar y colorear como tal, sino el trasfondo psicológico que conlleva eso. Hay muchas más cosas detrás, los niños pintan y colorean para fomentar la psicomotricidad fina y gruesa, y capacidades y habilidades que tienen que adquirir en su desarrollo infantil. En educación infantil se enseña a través del juego. Por eso hablan de lo de pintar y colorear y sale la burla del collar de macarrones. En mi vida he hecho un collar de macarrones. 

¿Qué cosas hay detrás?

Solo con el dibujo podemos saber si un niño está teniendo problemas familiares o de cualquier tipo. Educación infantil es la base de todo. Es a partir de aquí donde el desarrollo del niño va en aumento. Los niños son una esponja en los primeros años de vida. Adquieren todo lo que le transmitas. Trabajamos los valores y el desarrollo emocional también. Gracias a eso podemos conseguir cambios en los distintos estereotipos que tenemos y que creo que podremos romper en unos años para que la sociedad mejore.