Pilar Díaz (Fuentes de León, 1995) se formó en pedagogía en la Universidad de Sevilla y ha trabajado como orientadora a opositores. Actualmente, es formadora y seleccionadora de personal en recursos humanos. Explica la importancia de la «pedagogía social, encargada de integrar, acompañar y servir de herramienta a cualquier persona para gozar de autonomía». 

¿Encuentra diferencias entre opositores y opositoras?

No he llevado a cabo ninguna investigación en dicho campo, pero bajo mi experiencia te diré que las mujeres somos más avariciosas con los puestos públicos, sacamos mayores notas de corte y dedicamos más tiempo al estudio. Sin embargo, los hombres tienes mayor número de aprobados en convocatorias públicas, contemplan los tiempos reales de estudio y se presentan a convocatorias más accesibles.

En los actuales planes de formación de opositores, ¿se incluyen cuestiones que aborden la perspectiva de género? 

En todas las organizaciones tanto privadas como públicas en los últimos años se ha velado por la igualdad de puestos. Algo necesario. La pena es que son exámenes con muchos temas importantes a tratar y con poco tiempo para demostrar las competencias de las personas que se presentan. La perspectiva de género debería ser un tema transversal en todas las materias de la educación básica, que podría conectar muy bien con ABS (aprendizaje basado en servicios).

¿Cómo se puede formar al profesorado?

Enseñar a enseñar no es fácil. Primero debemos conocer a la persona para saber cómo reflexiona y así dar una explicación que su mente sea capaz de procesar. El problema es que nos seguimos centrando demasiado en el temario y poco en la vida real, además de que el equipo docente debe remar hacia el mismo objetivo con las familias y eso es difícil.

 ¿Son los programas de educación y sensibilización sobre las relaciones afectivo-sexuales efectivos por sí mismos ante la violencia machista o se necesitarían otras herramientas?

Si miramos estadísticas en el INE podemos ver cómo ambas variables han aumentado. No me atrevería a decir que tiene relación una con la otra, pero lo que está claro es que con una charla de una hora en los centros educativos no estamos consiguiendo grandes resultados. Se está visibilizando, pero debe ser tratado con medidas preventivas de forma trasversal en todas las asignaturas y en los más jóvenes que son la base de la sociedad. Con un profesor por cada 30 alumnos y con un pedagogo por cada 6 centros, es un reto. 

¿Qué herramientas tiene la pedagogía para erradicar la violencia machista?

Para superar a un enemigo tan grande la única forma es duplicar nuestras tropas y eso solo se consigue creando conciencia. No impartiendo lo que no se debe hacer, sino impartiendo el cómo se debe hacer: cómo debo tratar a mi pareja, cómo debo enfrentarme a una relación sexual, como debo tratar a mi compañero de clase, cómo debo tratar a mi madre, cómo debo tratar al dependiente de la tienda de la esquina... Eso es tarea de todos.

Como seleccionadora de personal, ¿se sigue discriminando a la mujer con asuntos como la maternidad?

Legalmente una empresa te va a decir que no. Hemos conseguido que se hagan menos preguntas eliminatorias, pero se siguen haciendo de forma indirecta. Dan por hecho que, si eres mujer entre 30 y 40 años y si no has tenido hijos, puedes prever tenerlos.