El líder opositor venezolano Henrique Capriles denunció hoy en Chile el "secuestro institucional" que a su juicio sufre su país y se mostró dispuesto a llevar a instancias internacionales su demanda "de fraude" en las últimas elecciones presidenciales.

En una rueda de prensa en un hotel de la capital chilena, Capriles dijo que sopesa la posibilidad de denunciar el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ante las Naciones Unidas, aunque primero agotará todas las posibilidades judiciales en su país.

El gobernador de Miranda finaliza hoy una visita de dos días a Chile durante la cual se ha reunido con representantes políticos de distintos sectores para exponer la situación en Venezuela tras las elecciones de abril pasado, en las que sostiene que se produjo un fraude electoral que permitió el triunfo de Nicolás Maduro.

Capriles dijo que espera cenar este viernes con el presidente chileno, Sebastián Piñera, aunque no precisó dónde se producirá el encuentro.

Antes, sostuvo un encuentro con senadores de la Democracia Cristiana (DC), entre los que se encontraba el expresidente Eduardo Frei (1994-2000), y visitará también al exmandatario democristiano Patricio Aylwin (1990-1994), el primer presidente elegido democráticamente tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Con esta gira, que le llevará después a Perú, Capriles busca el respaldo de los Gobiernos para que se cumpla un compromiso de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que respaldó un recuento de votos tras las elecciones venezolanas del pasado abril.

"Hubo un compromiso de Unasur y no se realizó. Se impugnó luego el proceso electoral y no hemos tenido respuesta", señaló el opositor venezolano.

Al ser preguntado sobre el apoyo de los gobiernos latinoamericanos a sus demandas, Capriles consideró que en la región "están pesando más las banderas de los intereses económicos y no las de la democracia".

Capriles respondió al canciller venezolano, Elías Jaua, quien ayer declaró que el líder opositor viajó a Chile para "conspirar" con la "ultraderecha".

El gobernador de Miranda aseguró que el canciller actúa con "despecho" y sostuvo que la Cancillería venezolana solo cumple órdenes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Capriles sostuvo que Maduro representa un modelo "fracasado, violento y corrupto" que busca perpetuarse en el poder, y pidió prestar atención a algunos problemas que azotan la sociedad venezolana, como la elevada inflación y las miles de muertes violentas que se producen cada año en el país.