Ante la gravedad de la crisis ucraniana y las amenazas reales de partición del país, el presidente ucraniano, Leonid Kuchma, propuso celebrar nuevas elecciones presidenciales. "Si queremos preservar la paz y el consenso y construir una sociedad justa, debemos celebrar nuevas elecciones", declaró Kuchma.

Con esta toma de posición, Kuchma admitió por primera vez la posibilidad de anular los resultados de los comicios. Sin embargo, no es lo que exige la oposición, que quiere repetir bajo estricta supervisión internacional sólo la segunda vuelta entre Yanukovich y Yuschenko, como los dos candidatos más votados en la primera ronda del 31 de octubre. En cambio, la celebración de nuevas elecciones supondría repetir ambas vueltas sin Yuschenko y Yanukovich, que quedarían descalificados.

PRESION INTERNACIONAL Kuchma realizó estas declaraciones tras hablar por teléfono con el primer ministro de Holanda, Jan Peter Balkenende, cuyo país ostenta la presidencia semestral de la UE, y con el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell. Ambos dijeron que los resultados eran fraudulentos.

El primer ministro y candidato prorruso, Viktor Yanukovich, también pareció ceder en algo a las demandas opositoras, al aceptar la celebración de nuevos comicios en dos regiones, Luhansk y Donetsk, considerados feudos rusófonos.

Entretanto, el Tribunal Supremo de Ucrania admitió a trámite el recurso de la oposición contra la decisión de la CEC de declarar al primer ministro prorruso, Viktor Yanukovich, como ganador de las elecciones presidenciales del domingo. La Sala de lo Civil del Supremo, integrada por 20 jueces, decidió estudiar la apelación en la que los apoderados del candidato opositor liberal, Viktor Yuschenko, piden anular la segunda ronda del día 21 por presunto fraude electoral.

El fallo anunciado a la prensa por el presidente de la Sala, el juez Anatoli Dirkivski, fue aplaudido por decenas de miles de partidarios de Yuschenko, que rodearon la sede del Supremo para seguir en directo la sesión. La oposición publicó ayer algunas pruebas del fraude. En un vídeo apareció un autobús con matrícula gubernamental que llevaba a partidarios de Yanukovich para votar varias veces.

En otras imágenes, un interventor destruyó más de 400 papeletas, alegando que no estaban marcadas, pero sin que nadie lo comprobara. Según los consejeros del candidato Yuschenko, la cinta es tan sólo la "punta del iceberg".

Respondiendo a la exigencia de dimisión planteada la víspera por la oposición, el primer ministro prorruso, declaró que no renunciará voluntariamente a su puesto. "Quiero que una decisión como ésa sea examinada oficialmente. Veré qué decisión toma el presidente (Kuchma) y luego daré mi respuesta", declaró Yanukovich, quien sacó a su familia de Kiev por temor a posibles atentados.

PRESENCIA DE FUERZAS RUSAS Pese a las declaraciones del Kremlin de que no hay fuerzas especiales rusas en Ucrania, el diario moscovita Kommersant informó ayer de que existen pruebas de la presencia de destacamentos del Servicio Federal de Seguridad (antiguo KGB) en Kiev. El diario asegura que soldados de las fuerzas especiales vestidos con uniformes ucranianos sacaron de la ciudad parte del archivo de la Presidencia, así como del Servicio de Seguridad.