Baleares vivió ayer la mayor manifestación de su historia para protestar contra los recortes de la educación y la imposición del trilingüismo por parte del Gobierno autonómico, presidido por José Ramón Bauzá, del PP. "Somos una marea verde, un tsunami tranquilo", repitieron los convocantes ante las decenas de miles de personas que colapsaron el recorrido en Palma.

El departamento de Matemáticas de la Universidad de les Illes Balears cifró en 80.000 el número de manifestantes, mientras que, por su parte, la Delegación del Gobierno rebajó el cálculo a 70.000.

La manifestación empezó el recorrido 15 minutos antes de lo previsto porque el punto de salida, la plaza de España, ya estaba a rebosar de familias, estudiantes, docentes y ciudadanía en general, la inmensa mayoría vestida de verde. La marcha verde empezó antes de las seis de la tarde y pasadas las nueve de la noche seguía llegando gente al punto final, la plaza de la Reina. También hubo protestas en Menorca , Ibiza y Formentera, con 10.000, 8.000 y 500 manifestantes.

La masiva demostración ciudadana de apoyo a los docentes, que hoy inician la tercera semana de huelga indefinida, será esgrimida por estos en la negociación con el Ejecutivo, que continúa con las posiciones muy distantes.

"Bauzá insulta, coacciona y, sobre todo, miente porque esto no estaba en su programa electoral", denunciaron los convocantes desde el escenario, ante una multitud que pedía la dimisión del presidente balear por sus "modos autoritarios". Una estudiante y un docente tomaron la palabra para pedir más respeto a sus representantes en las negociaciones. "Le pedimos que tengan la amabilidad de tratarnos bien, de escucharnos, de no enredarnos", clamaron ante la multitud concentrada, que pitó con especial intensidad cuando se recordó que algunos diputados del PP han pedido que se retire la custodia a los padres que no lleven a sus hijos al colegio.