Opinión | Espejo convexo

Reverso

A partir del 7 de noviembre, día que cumple mi sobrina y la niña de mis ojos diez años, se puede ver según nos indica la página web del Museo del Prado la cara oculta de la mítica obra de Velázquez, Las meninas. 

En estas mismas líneas he utilizado su imagen e incluso su simbología, la disposición de sus protagonistas, lo que se ve y lo que no se ve, pero creemos que se quiere transmitir. Y seguramente sea la parte que más nos gusta, reconozco que como me sucede con algunos libros que releo de vez en cuando, también lo hago con las obras del Museo del Prado y, efectivamente, siempre encuentro matices distintos e incluso, esporádicamente, me sorprendo cambiando mis propias conclusiones sobre lo mismo, será que, aunque no lo crea, a una le sucede algo similar, la experiencia resulta como un caleidoscopio. En cambio, lo que en esta ocasión se nos propone es mirar la parte trasera del cuadro, es una obra que ha sido creada por Vik Muniz para formar parte de su serie Verso. Contemplar el reverso. Estoy deseando poder hacerlo, sentir también que es lo que hacemos continuamente en el debate y en el análisis de la realidad y notar como la parte trasera por poco hermosa que resulte, es la inquietud la que nos empuja a ella o incluso las y los más interesados la utilizarán como recurso para ocultar sus propias fantasías. Eso sí, una vez a la luz, estos últimos habrán perdido todo. 

"Hay dos alternativas: o un gobierno progresista o un gobierno de derecha y de extrema derecha

Las fechas aproximadas, o no, me conducen al debate actual. Todas y todos conocemos el resultado de las elecciones que se celebraron el 23 de julio, todos asistimos a la investidura fallida de Alberto Núñez Feijóo, solo consiguió el apoyo de la extrema derecha, de Vox. La democracia española y su Constitución pautan los siguientes pasos, Pedro Sánchez, tiene el encargo de conformar un acuerdo para formar gobierno. 

La derecha incapaz de haberlo podido ejecutar está asfixiando la atmósfera social hasta los límites más insospechados, dicen: ¡nuevas elecciones! ¡La amnistía no aparecía en el programa electoral!. Y yo tan solo una extremeña, recuerdo una entrevista de María Guardiola previa a las elecciones aseverando que nunca gobernaría con Vox, fíjense ahora en lo satisfechos y contentos que se muestran juntos. Democracia jalean. Creo que el pin parental no aparecía en el programa electoral del Partido Popular y sí en el acuerdo de gobierno firmado, pero qué más dará, si ahora los principios y los ideales son solo arrebatos, que, si uno los controla, la vida es mucho más agradable y, sobre todo, pactable. El Partido Popular reclama la igualdad para todos los territorios, yo también, especialmente entre españolas y españoles, me gusta resaltar que quienes tributan son ellas y ellos y no los territorios.

La única verdad es que solo hay dos alternativas: o un gobierno progresista que trabaja por la igualdad social o un gobierno de derecha y de extrema derecha que busca la prosperidad para las clases más altas conconservadurismo social.

Nos pueden mostrar el cuadro por delante o por detrás, nos pueden contar historias, centrarnos en detalles, comentar la disposición de los protagonistas, pero la única verdad es que hay que alcanzar los 176 votos. 

A partir del 7 de noviembre sabremos si todo lo que se había rumoreado sobre la trasera de Las meninas era cierto. Al menos, lo veremos con nuestros propios ojos.