Opinión | Espejo convexo

Palabra dada

Don Benito es un claro ejemplo de la política actual y la actitud del PP carente de toda coherencia

Decía el primer ministro sueco Olof Palme que la política debía ser sinónimo de amor y de servicio, y no de ambición y poder; hago alusión a esta afirmación mientras asistimos a la situación que en Don Benito se está produciendo, cada vez más enrarecida, pero también, nada extraña en los tiempos que corren. En Don Benito tras las pasadas elecciones municipales, el PSOE dejó de gobernar a pesar de haber ganado las elecciones, un pacto entre el Partido Popular y Siempre Don Benito, el partido que surge a raíz de una asociación compuesta por personas de diferentes sensibilidades, pero unidas ante una misma causa, evitar la fusión entre Don Benito y Villanueva de la Serena. La tensión social que se está viviendo en esa localidad es producida por uno de los golpes más duros que se han dado contra la voluntad popular de un pueblo. El día que las y los dombenitenses tuvieron la oportunidad de votar en una consulta legal para decidir si su pueblo se fusionaba o no con Villanueva de la Serena el 66% de las y los votantes decidieron que sí se debía fusionar su pueblo con Villanueva de la Serena. Y tan solo un 35% votó en contra de dicha fusión. Si la consulta no fue suficiente en las elecciones municipales, los partidos políticos que votaron por la fusión obtuvieron más del 60% de los votos. Sin embargo, el Partido Popular de María Guardiola decidió torcerle la mano a la democracia y llegar a un acuerdo con el partido que reivindicaba el no a la fusión. La acrobacia política de los populares sería esperpéntica si no perjudicase a los intereses de las y los ciudadanos de Don Benito porque no solo rompe su posicionamiento, sino que entregan el poder a quiénes han atacado a la voluntad mayoritaria.

Fue el sociólogo polaco Zygmunt Bauman quien acuñó el término «modernidad líquida» para augurar la sociedad que venía. La modernidad se caracteriza por «tiempos cortos y valores líquidos, flexibles, volubles e inestables», aunque como le gusta repetir a una amiga, ya no es líquida, es gaseosa.

El caso de Don Benito es un claro ejemplo de la política actual y la actitud del Partido Popular carente de toda coherencia. El martes se cumplieron 45 años de la Constitución, al ser preguntado uno de sus padres, Miquel Roca, sobre la esencia real de la Constitución, este contestó que lo que pretendieron desde un principio fue redactar un texto para que perdurase en el tiempo. Se cumplió la misión, fue incluyente, el pueblo español la votó y España se convirtió en el país que es hoy. Todo funcionó porque todo el mundo cumplió con lo acordado. En Don Benito solo permanece el PSOE en el lado correcto de la palabra dada.

* Filóloga y diputada regional del PSOE