El tratamiento de células CAR-T, un procedimiento de inmunoterapia celular que está indicado para algunos tipos de cáncer hematológicos, ha demostrado su eficacia en pacientes con determinados tipos de leucemias, linfomas y mielomas. 

Aunque su capacidad de desarrollo es “enorme”, como nos explica el doctor Armando López Guillermo, está indicado para leucemias linfoblásticas y linfomas B difusos de células grandes, lo que ha significado “un cambio muy importante para los pacientes oncológicos”.

Sin embargo, este tratamiento que en España está financiado por el Sistema Nacional de Salud, no es apto para todos los enfermos.

  • “Se utilizan en pacientes que no han respondido a tratamientos convencionales, como es la quimioterapia. No se debe tener un mal estado general u otras circunstancias que puedan suponer un riesgo”.

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La inmunoterapia CAR-T es, sin duda, lo más revolucionado en el mundo del cáncer. Pero, ¿cómo funciona el tratamiento con células CAR-T?

Los linfocitos T, que son las células del sistema inmunitario que se forman a partir de las células madre en la médula ósea, se utilizan para modificarlos genéticamente para que puedan destruir las células tumorales.

“Hay que hacer todo un proceso para convertir ese linfocito en una célula que ataque a la célula tumoral, que se reconocen como propias (lo que evita rechazos) para acabar con la enfermedad”, señala el oncólogo del Hospital Clínic de Barcelona.

¿Cuáles serán los cánceres más diagnosticados este año en España?

Los especialistas prevén que los cánceres más diagnosticados durante el 2023 en España sean los cánceres de colon y recto (42.721 nuevos casos), mama (35.001), pulmón (31.282), próstata (29.002) y vejiga urinaria (21.694).

En el polo opuesto están encontramos los cánceres menos frecuentes, de los que se estima que habrá menos diagnósticos nuevos: los linfomas no hodgkinianos (9.943), el cáncer de páncreas (9.280), el cáncer de riñón (8.626), el melanoma maligno cutáneo (8.049), los cánceres de cavidad oral y faringe (7.882), y los cánceres de cuerpo uterino (7.171), estómago (6.932) e hígado (6.695). 

Esta terapia, resalta el especialista, logra remisiones de larga duración en muchos de los pacientes con cáncer hematológico. No obstante, también se pueden producir efectos secundarios, como los neurológicos que afectan al habla, temblores, delirios y convulsiones.

Pero, el doctor López Guillermo subraya que “afortunadamente, no mata al paciente, ya que la mortalidad es realmente baja, y produce más beneficios que perjuicios”.

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Terapias CAR-T: la única opción para muchos pacientes con cáncer

Con un precio que supera los 300.000 euros, este tratamiento nada tiene que ver con la quimioterapia, puesto que se trata de una terapia avanzada que consiste en manipular células para “entrenarlas” y luchar contra las células tumorales.

159.000 muertes por cáncer en 2040

A pesar de los avances la detección precoz y los tratamientos contra el cáncer, la mortalidad que provoca esta enfermedad es muy alta. Así se estima que en el año 2040 se producirán 159.000 defunciones por esta causa. 

Pero la cifra puede ser mayor ya que estas estimaciones han sido realizadas antes de la pandemia por lo que es probable que tengan errores en su cálculo. 

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes al año 2021, se produjeron 450.744 defunciones. Y, de nuevo, los tumores fueron la segunda causa de muerte con un aumento de casi un punto respecto al año anterior. Las enfermedades infecciosas, que incluyeron la COVID-19, fueron la tercera causa de muerte con el 10,2% del total. 

Y, de hecho, las cifras estiman que el 40% de los pacientes que se han sometido a este tratamiento han conseguido estar libres de la enfermedad a los 12 meses.

Y se ha convertido en la única alternativa para pacientes, por ejemplo, con linfomas B difusos de células grandes. Es uno de los tipos más frecuentes y recibe este nombre porque las células tumorales son linfocitos de gran tamaño. 

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Tiene un crecimiento rápido, muy agresivo, y puede diseminarse a los órganos si no se actúa con rapidez. Pues bien, “el 30% de ellos no responde a tratamientos convencionales o que recaen precozmente”.

Las terapias CAR-T, una técnica personalizada y precisa “no se combina con quimioterapia, ya que matarían a las células que han sido entrenadas para acabar con las células tumorales” y el tratamiento principal para este tipo de pacientes.