El mexicano Alejandro Adame y la salmantina Raquel Martín, que debutaba con picadores, abrieron la Puerta Grande de Olivenza en el segundo festejo de esta feria que, en estos días, suscita toda la atención del mundo taurino.

La corrida de El Juli, que se anuncia como El Freixo, tuvo un acusado interés, pues cuatro novillos dieron cuenta de una acusada bravura, y solo tercero y sexto, que entraron en el lote de Raquel Martín, fueron los dos lunares del encierro. Además, bien presentados, tuvieron mucho que torear.

Alejandro Adame dio cuenta de que es un novillero cuajado, muy distinto a aquel torero que hizo el paseíllo en Olivenza antes de la pandemia. Con un concepto clásico del toreo, con valor y buenos fundamentos técnicos, cortó las dos orejas del bravo y exigente cuarto, un novillo que parecía que se quería comer la muleta, tal era el celo que mostraba cuando Adame lo llevaba largo y por abajo.

Paseíllo al comienzo del festejo. FIT

A ese cuarto novillo lo recibió Adame a porta gayola y respondió a unas iniciales embestidas descompuestas con verónicas bien tiradas. Espectacular el quite por zapopinas.

Un punto áspero el novillo, tiró el mexicano de colocación y temple para llevarlo por el mejor pitón, que era el izquierdo. Lo cuadró casi en los medios y cobró una gran estocada recibiendo.

También estuvo muy entonado ante el también bravo primero, que tuvo mucha clase de salida y muy mexicano en el uso del capote, que maneja con gran soltura.

A ese primer novillo por momentos los toreó despacito cuando abarcaba su enclasada embestida, también en series intensas, de cinco y más muletazos. Muy frío el público con él, no le pidió la oreja y saludó.

La otra triunfadora fue Raquel Martín, que debutaba con picadores, y ello a pesar de sortear el peor lote, reservón el tercero y sin recorrido el sexto. Obvio es decir que Raquel tiene cosas y conceptos que pulir, pero demostró en Olivenza valor, amor propio y finura en su estar ante el novillo.

Soltaba Raquel los brazos en las verónicas de recibo al tercero. La volteó el animal, se acostaba por el pitón derecho, valiente Raquel, que volvió a la cara. No le cortaba el viaje en el comienzo de faena, muy compuesta la figura, rodilla genuflexa, los muletazos tuvieron que ser de uno en uno, pues no repetía el animal. Gran estocada y dos orejas.

El sexto fue el peor con diferencia, no tenía recorrido y ante el estuvo mucho tiempo Raquel Martín en los que fueron medios pases. Mal con los aceros, escuchó dos avisos.

La terna la completaba el francés Lalo de María, que también debutaba con caballos. Novillero alto, un punto desgarbado, no se acopló con el segundo al ser desarmado en varias ocasiones, y pegar algunos tirones que no iban con la nobleza del de El Freixo.

Lalo de María faena con un toro de su lote. FIT

Tampoco hubo acople ante el muy bravo quinto, al que ese gran banderillero que es Curro Javier puso dos pares de categoría. Lalo se puso de rodillas en el comienzo de faena, valiente, e intentó responder a un novillo que se quería comer la muleta de lo encelado que la seguía por abajo, en la que fue una faena con desigualdades, mal rematada, como la anterior, con la espada,