57 años, un infarto agudo de miocardio, un corazón gravemente dañado y un trasplante que le ha salvado la vida. El Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda de la Comunidad de Madrid ha realizado -ahí es nada- mil trasplantes cardiacos en su historia. El de Pedro Enrique es el último. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha asistido este viernes a la conmemoración de esta hazaña. Una ocasión especial en la que ha estado Dolores Ortega, de Granada, que a los 11 años, recibió el primer trasplante cardíaco practicado por los profesionales del hospital madrileño en septiembre de 1984, hace ahora 39 años.

De estas mil intervenciones, informa la Consejería de Sanidad30 han sido retrasplantes y otras 60 múltiples, es decir, de corazón y otros órganos como el pulmón, el hígado o el riñón. Hasta un 40% se ha llevado a cabo en situación de riesgo vital o extrema urgencia, habiendo necesitado muchos de estos enfermos dispositivos de asistencia ventricular previos. Además, casi la mitad (el 47,6%) ha sido en personas procedentes de otras comunidades autónomas.

Pedro Enrique, el hombre que ha sumado el trasplante número 1.000, ha tenido una evolución muy favorable y ha sido dado de alta de la Unidad de Cuidados Postquirúrgicos para continuar con su recuperación, informan fuentes hospitalarias. En el acto, el consejero de Sanidad ha realzado el papel del hospital porque, en todo el mundo, sólo hay 26 centros que hayan alcanzado la cifra de mil trasplantes cardíacos y, en España, sólo tiene ese título el Puerta de Hierro.

Los avances

Durante estos 39 años transcurridos desde la puesta en marcha del Programa de Trasplante Cardíaco, el equipo del Hospital Puerta de Hierro ha participado de muchos avances en esta disciplina. En febrero de 2020, realizó un trasplante de corazón procedente de un donante en asistolia controlada, es decir, de un paciente fallecido por parada cardiorrespiratoria. Hasta ese momento, todas procedían de personas en muerte encefálica.

Este primer caso significó la incorporación de una nueva fuente de donación y, por tanto, más oportunidades de vida para los ciudadanos en lista de espera. Para su realización, el corazón del donante se conectó con éxito antes de su extracción a una máquina de circulación extracorpórea (ECMO) que lo mantuvo oxigenado y en funcionamiento hasta su implantación en el receptor.

Tiempo de protección

En mayo de 2021, el hospital utilizó un sistema de transporte y conservación cardíaco portátil (ex vivo) que permite prolongar el tiempo de protección y de isquemia de un corazón que va a ser trasplantado. Con esta tecnología, que realiza una perfusión cardiaca continua de una solución en frío, con nutrientes y sangre oxigenada, describe el Puerta de Hierro, el órgano se mantiene en un ambiente metabólico óptimo, disminuyendo las demandas energéticas y el estrés oxidativo provocados por el transporte en frío realizado habitualmente.

Esto, explican fuentes del hospital, se traduce en una mejor conservación y, también, en un aumento del margen de tiempo disponible desde que se produce la extracción hasta que se realiza el trasplante cardíaco en el receptor. En el programa de Trasplante Cardíaco del Puerta de Hierro colaboran profesionales de diferentes servicios: Cardiología, Cirugía Cardíaca, Anestesia y Reanimación, Coordinación de Trasplantes, Enfermería y TCAES, Anatomía Patológica, Inmunología, Microbiología y Enfermedades Infecciosas, Rehabilitación y Fisioterapia, Bioquímica o Farmacia Hospitalaria.