En 2014 volvió a Don Benito para tomar las riendas del negocio familiar y emprender nuevos proyectos del grupo de empresas de distribución y venta de gasóleo agrícola a domicilio. Natalia García-Camacho es presidenta de la Asociación Profesional de Agricultores de Don Benito y comarca, y se ocupa de una finca de 40 hectáreas de espárragos blancos y fruta de hueso porque la agricultura, oficio al que se dedicaba su abuelo materno, ha estado siempre en su vida. Es el ejemplo claro de que después de estudiar Administración y Dirección de empresas en ICADE, se puede volver a trabajar en Extremadura.

-¿Quién alimenta el mundo?

Los agricultores y ganaderos. El sector primario es la base. Son los pilares de la cadena alimentaria y hay que cuidarlos.

-¿Cuál es el panorama actual del sector agrícola y ganadero en Extremadura? ¿Cuáles son sus principales desafíos a corto plazo?

A día de hoy nos encontramos con una situación bastante complicada en el sector agroganadero de la región. En general, la subida de precios está afectando muy fuertemente a la cuenta de resultados. Además, venimos arrastrando una racha bastante mala y llevamos mucho tiempo saliendo a la calle pidiendo unos precios justos para que podamos seguir viviendo de nuestras explotaciones. Ahora, encima, este año vemos acentuado todo con el escenario de sequía. Estamos en una situación muy complicada, con muchos cambios en la reforma de la nueva PAC, donde hay cosas con las que no estamos de acuerdo. Muchas veces los que hacen las leyes parece que no son los que están en el campo. Uno de los grandes problemas del sector es el relevo generacional y de agricultores que abandonan su actividad, ahí se manifiesta que si las cosas fuesen bien no tendríamos ese escollo en la sociedad, habría mucha gente que querría, como antiguamente, seguir en las explotaciones familiares.

-¿Es clave el relevo generacional?

El relevo generacional es el futuro de la agricultura. Empezar de cero es complejo, prácticamente imposible porque conlleva una serie de gastos. Se habla tanto de relevo generacional porque cualquier agricultor viene de ese relevo. La agricultura tiene esa parte emocional: son las tierras de mis abuelos, de mis padres, es fruto del trabajo de nuestros antepasados. Y eso es lo que hay que mantener. E intentar desde la formación, desde las administraciones, luchar y buscar maneras para que cualquiera pueda ser empresario agrícola.

-Mujer, joven, empresaria y agricultora. ¿Algo está cambiando?

Hay un cambio generacional, fruto de un proceso largo. Ser agricultora es posible. Lo que tenemos que promover es la libertad de que cada uno elija su trabajo y dar facilidades.

-¿Faltan muchas Natalias en el campo?

Poco a poco habrá más mujeres que quieran dar un paso al frente. Actualmente no veo impedimentos en el campo para que una mujer sea agricultora y ganadera. No me he encontrado ningún tipo de obstáculo a la hora de entrar en el sector.

-¿Qué es el medio rural?

Fuerza y lucha.

-¿Qué opina de la unión Don Benito-Villanueva?

Una grandísima oportunidad. Nuestro sector sería el mayor referente de la agricultura y la ganadería en Extremadura. Atraería formación, apoyo. Somos muy buenos produciendo pero muchas veces fallamos en la comercialización y una nueva ciudad, potente, sería muy positiva para esa parte en la que aún tenemos bastante camino por recorrer.