¿Has observado que tu ropa ya no sale luminosa de la lavadora? ¿Con restos de jabón o, incluso, poco limpia? No siempre es culpa del detergente, ni del agua, sino de no aprovechar el potencial de la máquina o de una avería no detectada. Conocer plenamente el electrodoméstico nos facilitará la vida, nos ahorrará tiempo y esfuerzo. Sacarle el máximo rendimiento al aparato mejorará el resultado. Por ello, no es aconsejable quedarnos en la comodidad de usar sólo dos o tres programas.

Leer las instrucciones, una acción útil

Leer las instrucciones de uso resulta tedioso, pero muy útil si queremos extraer toda la rentabilidad a la máquina. Estudia los programas y utiliza el adecuado para cada tipo de ropa. Además, una vez al mes, límpiala, tanto el compartimento del detergente y suavizante como las piezas de goma. También debes realizar un ciclo de lavado con el bombo vacío con agua caliente. Así, no sólo mejorarás su funcionamiento y los resultados con tu colada, sino que alargará la vida útil del aparato.

También te aconsejamos que no cargues la lavadora en exceso. Si el tambor contiene demasiada ropa, no girará y no funcionará al cien por cien. Según los fabricantes, tampoco conviene llenar la máquina con prendas pequeñas porque altera el balance del tambor. Por ello, lo adecuado es mezclar ropa de tamaño diferente.

Otra sugerencia es mantener la puerta del tambor abierta tras su uso para facilitar el secado del interior. De esta forma, se evita acumular humedad, la aparición de bacterias y malos olores.

Por último, si notas que la lavadora no va como siempre o que hace cosas extrañas, revisa que no haya fugas. Comprueba las mangueras por si se han salido y puedes arreglarlo tu mismo; si no, no dudes en llamar a un técnico.

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Recomendaciones

  1. Usar bien la lavadora: Quizás el punto más importante de todos, es saber cómo funciona el electrodoméstico, para así poder sacarle el máximo rendimiento. Para ello, no estaría de más desempolvar el manual de instrucciones, lo que nos permite entender y optimizar la lavadora. Comprender para qué sirve cada programa nos permitirá explotar al máximo todas las capacidades que nos ofrezca. Normalmente se suele aconsejar limpiar la lavadora una vez al mes, incluyendo los compartimentos del detergente y el suavizante. También habría que limpiar la puerta y las piezas de goma con algún producto no abrasivo. Suele ser recomendable dejar correr un ciclo con el bombo vacío, sin ropa en el interior y con agua caliente. Y es que, la lavadora también necesita unos pocos cuidados para que funcione correctamente y se pueda alargar la vida útil mucho más tiempo.
  2. No cargar la lavadora en exceso: Para conseguir que los resultados sean excelentes, es conveniente no cargar la lavadora en exceso. Si se pone demasiada ropa el tambor no podrá girar adecuadamente y puede que no funcione al cien por cien. Si llenamos la máquina con prendas pequeñas, puede también perjudicar al balance del tambor, por lo que es positivo mezclar ropa de diferentes tamaños, introduciendo, por ejemplo, alguna toalla. Lo mismo ocurre si solamente lavamos una manta enorme o un edredón.
  3. Comprobar si existe alguna fuga de agua: Si la lavadora hace cosas extrañas o crees que ha dejado de lavar tan bien como lo hacía antes, revisa que no haya alguna fuga de agua. Normalmente las fugas suelen verse rápidamente porque salen al exterior y dejan charcos de agua, pero hay veces que la fuga puede ser menor y pasa desapercibida. Por ello, es bueno revisar las mangueras. Si encontramos un error sencillo de solventar, como un mal ajuste, podemos arreglarlo nosotros. Si por el contrario percibimos algo más complejo, lo más conveniente es llamar a un técnico.