La capacidad de los embalses extremeños sigue cayendo. La sequía no da tregua y julio se ha iniciado con un descenso del agua embalsada. Así, los pantanos de la provincia de Badajoz se encuentran al 26,8%, un 5% menos que hace un año, situándose como la cuarta área de España con menos cantidad de agua junto a Córdoba, Jaén y Almería.

Según los datos de la web embalses.net recogidos por Europa Press, a fecha de 5 de julio, las presas de la provincia de Badajoz almacenaban 2.065 hectómetros cúbicos de agua (el 26,83% de su capacidad total), lo que supone casi 400 hectómetros cúbicos menos que en la misma semana del pasado año y 2.560 menos que hace diez años.

Especialmente significativa es la situación de los mayores embalses de la provincia pacense, sobre todo la presa de La Serena, la más grande de España y la tercera de Europa, que en la actualidad no alcanza el 15% de su capacidad, con apenas 470 hectómetros cúbicos de agua embalsada de los 3.219 que puede almacenar. Además, la de Alange, de la que se abastece la ciudad de Mérida, está al 18% de su capacidad, con solo 155 hectómetros cúbicos de los 852 de capacidad máxima.

Otro embalse en una situación delicada es el de Tentudía, que está al 20 por ciento de su capacidad, con solo 1 hectómetro cúbico de agua embalsada, y que ha obligado a las autoridades competentes a restringir el consumo de agua en la zona.

Algo más tranquila es la situación de los embalses de la provincia de Cáceres, que están al 45,4% de su capacidad, con 3.071 hectómetros de agua embalsada, 616 menos que hace un año y 1.600 menos que en la misma semana de hace diez años.

Las presas del Guadiloba, que abastece a la ciudad de Cáceres, y la del Jerte, que lo hace a Plasencia, están al 45% y al 71%, respectivamente.