Esta semana ha comenzado a funcionar en el hospital Universitario el acelerador lineal donado por Amancio Ortega. Es la primera vez que un centro de salud público ofrece radioterapia a los pacientes con cáncer en el área de salud de Cáceres; hasta ahora los enfermos eran derivados a una clínica privada, con la que el Servicio Extremeño de Salud (SES) tenía suscrito un convenio. En cambio la maquinaria estaba obsoleta y el equipo sufría varias parones en su funcionamiento, lo que ha obligado a retrasar los tratamientos en varias ocasiones.

La máquina fue una de las cuatro que donó el empresario gallego a la comunidad autónoma e iba a ser la primera que se pusiera en marcha, aunque al final ha sido la de Badajoz la que ha comenzado a funcionar en primer lugar (lleva desde febrero ofreciendo tratamientos). En Cáceres debía haber dado su primer tratamiento hace más de un año, pero la pandemia paralizó todos los plazos. Desde Sanidad no se ofrecen por el momento más datos sobre su puesta en marcha (número de pacientes a los que ya ha tratado,…) y remite al próximo sábado, cuando el consejero de Sanidad, José María Vergeles, visitará la máquina y el Hospital de Día de Radioterapia, donde se ubicarán los servicios de Radiofísica y Oncología Radioterápica, también en el hospital Universitario.

El equipo lleva instalado en complejo hospitalario desde el mes de junio del año pasado. Ha sido adquirido gracias a un convenio firmado entre la Junta de Extremadura y la Fundación Amancio Ortega y ha costado 3,68 millones de euros. Es uno de los más punteros a nivel nacional y permitirá ofrecer tratamientos de vanguardia a los enfermos de cáncer. Esto va a suponer, además, que muchas técnicas que hasta ahora requerían la derivación a otros hospitales fuera de la comunidad puedan ofrecerse en Cáceres. Además, al tratarse de un equipo mucho más preciso, permitirá que el enfermo pueda recibir menos dosis y que estas sean más efectivas. Podrá llegar a unos 500 pacientes al año.