Hija de Alonso y de Matilde, Mari Carmen Labrador nació en el seno de una familia de cuatro hermanos que vivieron en el número 3 de la calle Ecuador. Ella estudió en el Paideuterion femenino y hasta 3º de Bachillerato en El Brocense porque un buen día se cruzó en su vida la costura. Todo empezó un verano en el que su madre le dijo que era bueno que durante las vacaciones las niñas aprendieran a coser. Tenía 11 años y aquello le gustó tanto que definitivamente se convirtió en su vocación. 

Pepi, Isabelita, Julia, Dioni, Mari Carmen, Mari Ollero y Feli. EL PERIÓDICO

Comenzó en un taller que estaba en la carretera de Llopis, muy cerca de los hornos de la cal, después con Isabelita en la calle Peñas y tras un paréntesis en la librería Cabrera, montó en casa su taller. Fascinada por los bocetos, los figurines, las revistas donde se mostraban las últimas tendencias y se convirtió en una de las diseñadoras de trajes de novia con más prestigio de la ciudad.

Posted by Cáceres todo un placer on Monday, December 5, 2011

Desde hace años, una de sus hijas, Carmen, y su nieta Alicia, barajaban la idea de hacerle un homenaje a su madre y abuela. Y ayer llegó el gran día, con la exposición ‘Ser modista. Recuperando el pasado para diseñar el futuro’ que puede verse en el Espacio de la Creación Joven. Se trata de una exposición de costura en la que, como bien dice Carmen, recuerdan los años cuando las manos y el talento cosían sueños. Los sueños de Mari Carmen Labrador que se recopilan en este catálogo donde se exponen sus mejores diseños. La autora participó, emocionada, en un acto de merecido homenaje a la magia de su dedal. 

Mari Carmen, en su boda posa junto a Mari.

Mari Carmen, en su boda posa junto a Mari. EL PERIÓDICO