La Red de Juderías de España Caminos de Sefarad, a la que pertenece Cáceres, ha sido galardonada con el Premio Hispania Nostra, por su proyecto de señalización de las juderías de España, lo que supone un premio de prestigio, una nueva marca de calidad para la red y una nueva marca de calidad para la ciudad, tal como publicó esta semana este diario. El concejal de Turismo, Jorge Villar, ha vuelto a hablar sobre este asunto hoy al recordar que “Cáceres es una de las fundadoras de la red, y estamos de enhorabuena por este reconocimiento, que es muy bueno para Cáceres porque somos la ciudad de las dos juderías, no sólo tenemos la judería vieja en el barrio de San Antonio, sino que además tenemos la judería nueva en los arrabales de la plaza Mayor”.

La satisfacción es doble, por un lado el premio, pero por otro, algo que conviene destacar es el sello cacereño, puesto que la señalítica se ha realizado en Cáceres gracias al talento de Lourdes Méndez y Victoria Perales. El dibujo del logotipo tiene de fondo la reproducción de un bloque de piedra del que salen en relieve caracteres hebreos que forman el mapa de la península ibérica. Las letras son de color azul y por encima y debajo aparece escrito Caminos de Sefarad y Red de Juderías de España. El logotipo se remata con cintas de color azul en la parte superior e inferior del dibujo.

Villar ha destacado que “esta señalética que tenemos en nuestra ciudad con las huellas de bronce con el símbolo de las juderías es uno de los grandes tesoros de la red, uno de sus mayores activos. Un logo que ya nos pidieron en Portugal y que es algo preciado que Cáceres pudo ofrecer a esta red. Es un proyecto en el que creemos y por el que apostamos, y que además estamos trabajando por extender internacionalmente con el proyecto Caminos de Sefarad”, ha resaltado Villar.

Imagen de una señal en San Jorge. EL PERIÓDICO

Fundados en 2011, los premios Hispania Nostra son los más prestigiosos de nuestro país en el campo de la preservación patrimonial, y contribuyen al apoyo, promoción y reconocimiento de las intervenciones en patrimonio, al que reconocen como parte inseparable de la calidad de vida, además de contribuir al desarrollo social y económico de nuestro país.