Las marionetas jamás envejecen. Viven y sonríen pese al paso del tiempo. Da igual, la edad que tenga el espectador. Ante la representación de sus peripecias y de sus historias, gozan de la misma manera niños y adultos. Hay muchos pequeños para los que ir a un teatrillo de calle (títeres) es una bonita y nueva experiencia porque su vida –al menos hasta donde les alcanza la memoria- ha transcurrido inmersa en la pandemia. Este viernes aprovechando el día festivo con motivo de la Feria de San Fernando de Cáceres, después de que esta pesadilla del virus comenzara, tanto los padres como sus hijos se han sentado en un patio de butacas abarrotado e improvisado al lado del Quiosco de la Música (Paseo de Cánovas) y han disfrutado de ‘Las Aventuras de Peneque el Valiente’. Un entretenido, divertido y mágico espectáculo capitaneado por los hermanos Pino, la actuación ha hecho reír y pensar a decenas de muchachos cacereños. 

Estos simpáticos muñecos tienen una carga fuerte de estética, poética y de disfrute, que han conseguido que el público se sintiera como en su casa. Además han sido un elemento clave en la transmisión oral de la cultura. “Nos ha encantado. Los padres tenemos infinitas ganas de disfrutar de estos teatrillos y los niños, también”, ha indicado Antonio y María. Mañana será el turno de Gorgorito a las 12.30 horas.