La Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura ha publicado el concurso para la redacción del proyecto básico y de ejecución del Museo de la Música que se construirá en el solar del edificio El Madruelo en Cáceres, para albergar las colecciones Helena Folch–Rusiñol de instrumentos musicales y cerámica, procedentes de la Fundación La Fontana

La licitación, publicada en la Plataforma de Contratación del Estado, tiene un presupuesto base de 695.000 euros y el contrato asciende a un valor estimado de 899.034,14 euros

El inmueble, muy cercano al casco histórico de Cáceres, albergó en su momento el IES Virgen de Guadalupe (que impartía ciclos formativos de FP) hasta que fue desalojado en 2013 por el mal estado de las instalaciones. Entonces el Ayuntamiento de Cáceres solicitó a la Junta su devolución.

El derribo del inmueble está previsto para agosto; si bien, se licitó en enero, pero la actuación se ha retrasado por cuestiones administrativas. El concurso incluye la redacción del proyecto para la ordenación del entorno del futuro museo, la dirección facultativa completa y la coordinación de seguridad y salud de la fase de ejecución de las obras.

La licitación establece una primera fase selectiva de los equipos multidisciplinares, que podrán participar en el concurso (en función de la experiencia que acrediten). Las candidaturas para esta fase pueden presentarse hasta el 6 de septiembre.

A partir del 9 de septiembre, se realizará una selección de cinco proyectos según una valoración objetiva. Los proyectos que superen la primera ronda, dispondrán de un plazo de tres meses para presentar la propuesta del edificio, la pasarela y aparcamiento público

Transformación urbana

También, una reflexión sobre la transformación urbana del lugar donde se proyectará el museo, por el valor medioambiental de la Ribera del Marco, la proximidad de la Ciudad Monumental, el Palacio de Godoy y la Iglesia de Santiago de los Caballeros.

Análisis urbano: para definir el área destinada a zona verde que permita la continuidad funcional y paisajística del arroyo, la zona de aparcamiento, con integración ambiental y conectividad de ambas márgenes; y la mejora del viario Ronda Puente Vadillo.

La solución final deberá ordenar el espacio completo, tras el análisis urbano, definiendo el área destinada a zona verde que permita la continuidad funcional y paisajística del arroyo, la zona destinada a aparcamiento en superficie con integración ambiental y definición de la conectividad de ambas márgenes y la mejora del viario Ronda Puente Vadillo

Además, la proyección de la conexión entre los barrios de San Marquino y Santiago debe facilitar que discurran futuros caminos peatonales inferiores, que recorran longitudinalmente la Ribera del Marco.

Un jurado seleccionará la mejor propuesta en función de su adecuación arquitectónica, constructiva y urbanística, debiendo ser sostenible y eficiente energéticamente.