La Cervera ha recibido luz verde del Ministerio de Transportes , Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) y ya se puede volver a usar el espacio para la práctica del aeromodelismo.

La Agrupación Cacereña de Aeromodelismo se quedó sin campo de vuelo, pese a ser un referente en España, por la prohibición del Mitma de hacer uso del terreno a cualquier modalidad aeronáutica, lo que ha afectado por igual a ultraligeros y aeromodelistas, tras la resolución de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) que decidió cerrar el espacio por cuestiones de seguridad.

El presidente de la agrupación, que a su vez es presidente de la Federación Aeronáutica Extremeña, Francisco Hernández Mogollón, asegura que desde el pasado día 11 de agosto tienen de nuevo permiso ministerial para poder seguir utilizando La Cervera. Si bien, este dislate administrativo, que negaba a los aeromodelistas hacer volar sus maquetas, ha provocado algún trastorno en la agenda del colectivo.

Porque la burocracia ha dilatado su reversión; el Mitma se lo comunicó a la Subdelegación del Gobierno que, a su vez, debía dar traslado al equipo Pegaso de la Guardia Civil, la Policía Especialista en Gestión Aeronáutica y de Seguridad Operacional. “Desde el minuto cero se dieron cuenta del error porque el aeromodelismo cumple con todas las condiciones, pero debía pasar por unos trámites administrativos; lo que ha provocado cierta incertidumbre”, señala Hernández Mogollón.

En primer lugar se temió por la continuidad del Bellota Jet, una exhibición de aeromodelismo de carácter internacional que anualmente reúne en el campo de vuelo de La Cervera a pilotos aeromodelistas procedentes de España y diversos países europeos, como Portugal y Reino Unido. Por otro lado, el Campeonato Regional de Maquetas que se iba a celebrar en octubre (el día 16) “lo tuvimos que trasladar a noviembre para que nos diera tiempo a buscar campos alternativos en Mérida”. Finalmente, se hará en Cáceres. 

En cuanto al aeródromo, Hernández Mogollón ve la situación como “un callejón sin salida”, y valora positivamente la opción de los terrenos en Valdefuentes, pero advierte de que supondría volver a empezar de cero con años de nuevos trámites.