EFECTOS DE LA SUBIDA DE LOS PRECIOS EN LOS MERCADILLOS

Vendedores ambulantes: «La venta ‘on line’ no puede con nosotros, la inflación sí»

El colectivo retrata su situación en Extremadura: el público ahorra lo que puede, el clima descoloca las ventas de temporada, y el gasoil hace el resto

«Nuestros precios son bajos, pero no se compra porque no hay dinero», lamentan los comerciantes

Un puesto en Vegas del Mocho. El gremio percibe claramente la menor capacidad de gasto del ciudadano.

Un puesto en Vegas del Mocho. El gremio percibe claramente la menor capacidad de gasto del ciudadano.

El mercado cacereño lleva años en una situación provisional que no favorece la rentabilidad de los vendedores, pero en general los mercadillos no están bien. No lo están desde la pandemia. Las fuertes restricciones durante las peores olas del covid y la inflación que no cesa desde 2022, y que afecta seriamente al bolsillo de los ciudadanos, han mermado la actividad de los puestos. Cierto es que tienen los artículos baratos, pero donde no hay…, no hay.

«Podemos decir que ni la venta ‘on line’ ha podido con las ofertas que tenemos en los mercadillos, porque ofrecemos de todo, a muy buenos precios y con un trato cercano. Y ahí hemos seguido también frente a las grandes superficies. Pero la inflación sí, la inflación nos está afectando», reconoce la directiva de la Asociación de Comerciantes Autónomos de Extremadura (Acaex).

«Los vendedores notamos mucho la devaluación de la calidad de vida. La gente viene sin dinero, y la prueba está en los mercadillos extraordinarios nocturnos que estamos organizando en Villanueva, Don Benito, Mérida, Almendralejo, Montijo o Badajoz. De momento han sido un ‘boom’, ha venido gente como a una feria, familias con hijos que siempre compran alguna cosa porque nuestros precios son bajos. Pues resultan que ahora no lo hacen, no hay dinero», describe Julián Cruz, presidente de Acaex.

Los puestos ya están preparados con tarjetero, con bizum, con todo… Y ni por esas el consumidor eleva un poco el nivel de gastos. Pero además se unen los efectos del cambio climático, por extraño que pueda parecer: los cambios de temperatura afectan seriamente a la venta ambulante.

El clima perjudica

«El año pasado ya tuvimos un mes de septiembre terrible que nos remató. El calor no bajaba y a esas alturas la gente ya no quiere comprar nada de verano, pero claro, tampoco de invierno». La situación se prolongó en octubre y noviembre. El frío no acababa de entrar en condiciones y los ciudadanos no necesitaban estrenar ropa de invierno, salvo muy entrado noviembre. «Llegamos a las rebajas sin haber vendido el género, las ventas mermaron y eso nos quedó con las espaldas al descubierto».

Los artículos de temporada normalmente se sacan en septiembre, «y aunque ha llovido, parece que los termómetros siguen altos de momento. Eso es lo que más nos preocupa. Si la gente no puede gastar y si además no necesita ropa de abrigo…». Los comerciantes creen que, de seguir esta tendencia, supondría una amenaza para la subsistencia de los mercadillos.

Combustible a diario

Luego está el gasoil, un gasto determinante para los ambulantes. Ha encadenado casi dos meses de subidas con un incremento por encima del 10%. Esta semana no bajaba de 1,602 euros el litro. Hay que tener en cuenta que Extremadura engloba las dos provincias más extensas de España (entre ambas suman 40.000 km2) y que los vendedores tienen distancias de más de cien kilómetros hasta los mercadillos clave de la región como Badajoz, Mérida, Plasencia, Almendralejo, Cáceres, Villanueva, Don Benito… En la capital cacereña, por ejemplo, nueve de cada diez puestos llegan de otras poblaciones, muchos de la provincia de Badajoz.

Todo ello tiene un componente anímico añadido: para cubrir esas distancias y poder comenzar la venta a las 9 de la mañana, los propietarios se levantan a diario a las 6, conducen, montan el puesto, lo desmontan, otra vez de vuelta… «Es una lástima que tanto gasto y tanto esfuerzo no merezcan muchos días la pena, por lo mala que está la situación económica», lamentan desde Acaex.