SENTENCIA FIRME

Alberto Casero es condenado por prevaricación y malversación pero no entrará en prisión

La Audiencia Provincial le sentencia a un año y nueve meses de cárcel y le inhabilita durante cinco años después de que el político se declare culpable

Llegada de Alberto Casero a los juzgados de Cáceres

CARLOS GIL

Alberto Casero ha sido condenado por delitos de prevaricación y malversación pero no llegará a entrar en prisión. La Audiencia Provincial de Cáceres ha celebrado este martes la vista previa del juicio al político por delitos cometidos durante su etapa como alcalde del Partido Popular en Trujillo entre 2017 y 2018. Tras una instrucción de más de dos años, el juzgado cacereño ha acogido la sesión en la que las partes han llegado a un acuerdo sobre la condena.

De esta forma, la Sala le ha sentenciado finalmente a un año y nueve meses de cárcel, una pena inferior a dos años, por lo que no ingresará en el centro penitenciario al no contar con antecedentes penales. De igual manera, estará inhabilitado durante cinco años para ejercer un cargo público y deberá abonar casi 70.000 en indemnizaciones al Ayuntamiento de Trujillo. En concreto, son 8.000 euros por el contrato a Pablo Bonilla como psicólogo municipal, 25.000 euros por el convenio con la Cámara de Comercio de Perú, 18.000 euros a la empresa Ícaro por organizar la feria del queso y otros 18.000 euros a Radio Interior por un contrato de promoción a la feria del queso. No ha hecho mención el juez a un quinto contrato, el que suscribió el ya condenado con la asociación Bon Vivant por la organización de los premios Pop Eye.

La sentencia es firme al dictarse por conformidad. Esto quiere decir que Casero admite los delitos que se le imputan a fin de ver rebajada su condena. Este martes, llegó puntual a la citación en el juzgado cacereño. Pasadas las 9.20 hizo entrada en las instalaciones. Ni a su llegada ni a la salida quiso hacer declaraciones públicas a los medios. Sobre si estaba de acuerdo con la sentencia, alegó de forma escueta que “nunca se está satisfecho, pero es lo que hay”. 

La sesión se prolongó apenas veinte minutos. A continuación, y ante la presencia del propio acusado en el banquillo, la Sala presidida por el juez Joaquín González Casso dio lectura de la resolución. Tras la negociación entre las partes, la fiscalía ha modificado su petición de pena, ya que en su escrito de calificación inicial solicitaba hasta ocho años de prisión por ambos delitos. 

En su intervención, el abogado de Casero requirió que no ingresara en prisión dada que su pena no superaba los dos años, una petición a la que no se opuso el ministerio público y a la que dio el visto bueno el presidente de la Sala. Del mismo modo, detalló la modalidad de pago de las indemnizaciones del condenado al Ayuntamiento de Trujillo, 10.000 euros un plazo de cinco días y 1.000 euros cada mes durante 60 cuotas -cinco años-.

El exdiputado del PP Alberto Casero, condenado a 1 año y 9 meses de cárcel por prevaricación

Dos años de instrucción

La investigación se inició en 2021 y llegó un año después al Tribunal Supremo, el único que podía juzgarle ya que en ese momento Casero era diputado del Congreso de los Diputados por el PP y tenía condición de aforado. En marzo de este año, anunció su renuncia al escaño y se dio de baja en el partido. Así, la causa fue devuelta al Juzgado de Trujillo.

El político estaba imputado por cinco contratos que se habían firmado de forma irregular y que acabaron en los tribunales porque el ayuntamiento no abonó las cantidades a las que se comprometió. Eran relativos a la contratación de un psicólogo para víctimas de violencia de género, la organización de la feria del queso, la celebración de los premios Pop Eye y un convenio con la Cámara de Comercio de Perú.

Todos ellos, salvo el acuerdo con la entidad internacional, eran contratos menores de 18.000 euros, que tramitó ni informar al ayuntamiento ni tramitar el expediente correspondiente. A pesar de que algunos no requerían una tramitación por licitación --cantidades superiores a 15.000 euros a partir de 2017--, sí debían cumplir unos trámites ya que se celebraban de forma periódica como es el caso de la feria del queso.