la fiesta da la inmaculada

Jarandilla de la Vera arde en Escobazos

La localidad cacereña celebra una de sus fiestas más ancestrales, declarada de Interés Turístico Regional. También Torrejoncillo se citó con La Encamisá

Cáceres celebró la Pura y Los Escobazos de Jarandilla tampoco faltaron a la cita. La localidad vibró esta noche con la celebración de la fiesta de Los Escobazos. Cientos de personas se congregaron en las calles de la población verata para celebrar esta fiesta de interés turístico regional, que tiene lugar la noche de cada 7 de diciembre hasta la madrugada del 8, día de la festividad de la Inmaculada Concepción.

La lluvia no restó participación a la fiesta. Llovió, pero no para persuadir de quedarse en casa a las miles de personas que se reunieron en la población. La fiesta se volvió a celebrar este año como marca la tradición. A las nueve la noche se inició la procesión, que recorrió las calles del pueblo con el estandarte de la Virgen acompañado con los escobones encendidos. 

Igual que en Jarandilla, en Torrejoncillo recibieron con los brazos abiertos a su Virgen, La Inmaculada. Junto a su imagen vivieron con gran fervor y de manera emotiva una de las noches más esperadas del año, el 7 de diciembre con la celebración de la Encamisá. Una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional desde 1974, y que año tras año se convierte en un atractivo para miles de personas llegadas de distintas ciudades de España y del extranjero. Un público multitudinario que ayer transformó este tranquilo municipio de casi 3.000 habitantes en un hervidero de emociones y diversión.

El evento ha sido vivido de manera muy especial por María García y Antonio Sánchez que prometieron a la Virgen Inmaculada que si su hijo superaba un grave accidente serían los organizadores de la fiesta. Hace diez años su hijo tuvo un gravísimo accidente en Orihuela (Alicante), donde trabajaba. Las perspectivas de supervivencia no eran halagüeñas. Tras encomendarse a la patrona de Torrejoncillo su hijo superó el trance.

El matrimonio en cumplimiento a su promesa se encargó de todos los aspectos que rodean cada año esta fiesta como son los cuidados de la imagen de la patrona, los dulces y los convites a los participantes. “Es una mayordomía grande y de dinero, pero no nos importa”, dijeron ambos horas antes de iniciarse la fiesta. Hoy cumplieron su sueño de ser mayordomos tras 10 años de lista de espera. Hoy el programa continúa con La Pura Chica.