El Diario Oficial de Extremadura publicó ayer la resolución en la que se establece la convocatoria de ayudas estatales a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas con sede social en la región extremeña, afectadas por las heladas de abril. Entre ellas, como queda reflejado en su anexo I, se encuentra la comarca del Valle del Jerte. A principios del pasado mes de abril la provincia de Cáceres se vio afectada por una situación atípica: el frío reapareció y los termómetros se encontraron con temperaturas bajo cero en una época en la que lo habitual es encontrarse con unos primaverales 20º. La denominada borrasca Ciril hizo que diferentes comarcas se tiñeran de blanco. Las consecuencias de las heladas fueron nefastas para los sectores frutícolas. 

Se han resuelto las ayudas para que las empresas puedan garantizar su funcionamiento

Cada beneficiario podrá adquirir 200.000 euros, no obstante en el momento en el que el número de solicitudes hiciera que «se superase el mínimo presupuestario de la subvención» se pasaría a repartir mediante el «sistema de degresividad», que se encuentra establecido en las bases reguladoras.

Estas subvenciones serán financiadas con cargo a «los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Extremadura» del 2023. Los interesados pueden presentar sus solicitudes hasta el próximo viernes 30 de septiembre, día en el que finaliza el plazo.

Además, «serán beneficiarias de esta subvención las organizaciones de productores reconocidas conforme al Real Decreto 532/2017, de 26 de mayo, por el que se regula el reconocimiento de las organizaciones de productores del sector de frutas y hortalizas que sean titulares de centrales de acondicionamiento», puede leerse en la resolución del DOE. 

Grandes daños

Del 2 al 5 de abril la borrasca Ciril hizo que se registraran temperaturas anormalmente bajas en España, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). De este modo, el desarrollo del cultivo de algunos sectores como la fruta de hueso, de pepita y los frutos secos, tuvieron daños irreversibles y sus consecuencias, en cuanto a pérdidas, fueron nefastas. Las centrales frutícolas vivirán este año una considerable reducción de los volúmenes de entrada de fruta para manufactura y comercialización. A eso se suma el papel de España como productor y exportador de este tipo de productos (especialmente de fruta de hueso). Algo que, además, dificultará que las centrales españolas se puedan abastecer de producto foráneo.

Por esto, se han resuelto las ayudas para que las empresas puedan garantizar su funcionamiento. Con ellas, se podrán soportar los costes fijos de los centros de acondicionamiento. Es el motivo por el que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publicó el 14 de septiembre de este año el Real Decreto 749/2022, de 13 de septiembre «por el que se establecen las bases reguladoras para la concesión de ayudas estatales destinadas a las centrales de acondicionamiento de fruta afectadas por las heladas», puede leerse. En su anexo I se recoge «las comarcas afectadas por las heladas asociadas a la borrasca Ciril, encontrándose entre ellas la comarca extremeña de Valle del Jerte».