Boxeo

El boxeo extremeño, a golpe de credibilidad

El deporte del ring crece en adeptos y en competitividad en la región y se quita la etiqueta de la violencia

Carlos Díaz, púgil afincado en Badajoz, a la derecha, en un combate.

Carlos Díaz, púgil afincado en Badajoz, a la derecha, en un combate. / Fran Hurtado

Anivel competición, ya se consiguen medallas en eventos nacionales. En popularidad, en imagen, se siguen dando pasos firmes hacia adelante, asociando su práctica con la nobleza y la pureza, lejos del estigma de la violencia. En licencias se crece sin descanso en las diferentes clubs, escuelas y gimnasios repartidos por la geografía regional. El boxeo está pegando fuerte en Extremadura. Lo proclaman sus responsables y se jactan los propios púgiles.

Entre el 4 y el 10 de diciembre, 13 boxeadores, dos boxeadoras y cuatro entrenadores viajarán a Cantabria para disputar el Campeonato de España. «El objetivo es traer medallas», dice sin titubeos Borja Pinna Cuéllar (Badajoz, 1974), que dirige en la capital pacense la escuela que lleva su nombre y que es, al mismo tiempo, el presidente de la Federación Extremeña de Boxeo. 

Borja Pinna.

Borja Pinna. / Santiago García Villegas

Hasta allí ha logrado llevar a leyendas como Javi Castillejo o Sergio ‘Maravilla’ Rodríguez. Aunque no concreta datos sobre licencias, sí que hace una radiografía que puede bailar entre las 60 y 70 repartidas entre unos 25 y 30 clubs, de las que, en torno a una decena de ellas, son de mujeres. Se fija llegar al centenar el próximo año en mitad de lo que considera un ‘boom’ de este deporte. «Ha crecido exponencialmente. El trabajo de la federación en creación de clubs ha aumentado en un 80% en estos últimos años», comenta. «Se han incrementado clubs y el número de licencias de boxeo olímpico. El boxeo profesional está yendo también hacia arriba, aunque más despacio», añade.

Una de las claves de este crecimiento lo ubica en un público cada vez más joven que ya se pone los guantes en las actividades extraescolares. «Como federación hemos creado, a través de la Fundación Municipal de Deportes en Badajoz, una vía con la que ya hemos podido incluir el boxeo como deporte en todos los colegios a partir de seis años», apunta. El principal caballo de batalla que ha tenido que lidiar con los padres que asocian este deporte con algo violento. «Hay que diferenciar entre la gente que viene a entrenar y los que vienen a competir. En los entrenamientos no hay contacto físico. Es un deporte muy completo. Trabajan coordinación, fuerza, resistencia y velocidad explosivas. Siempre digo que los boxeadores son maratonianos», explica.

Pinna apunta directamente a otro activo en plena efervescencia: «El papel actual de la mujer es top. La mayoría no compite, pero sí está entrenando. La mujer es el futuro. Tenemos a Xurima Acosta o Paula Pavón, que lo están haciendo muy bien. Cada vez están habiendo más licencias», asegura. Sobre la repercusión que tiene el boxeo a día de hoy, está convencido de que goza de buena salud. «El boxeo está en un nivel top, pero le hace falta más apariciones en los medios. Que la televisión y la radio hable de ellos sería lo ideal», afirma analítico.

Desde Cuba

Alexander Betancourt Espinosa, cubano de Morón (9 de noviembre de 1978) fue entrenador en su país natal, de gran tradición en este deporte. «Estuve en escuelas deportivas y trabajé en la educación física, pero ya en España, empiezo en Extremadura con el boxeo. «Hace ahora casi 15 años», dice el protagonista, que dirige un centro especializado en Cáceres y es el actual director técnico de la Federación Extremeña.

Alexander Betancourt.

Alexander Betancourt. / CEDIDA

Plenamente establecido en la ciudad, con dos hijos de aquí y pareja de Villanueva de la Sierra, dice que «no ha sido un camino fácil» situar al boxeo en el mapa deportivo extremeño. «Está muy estereotipado, pero se ha demostrado que es un deporte que ayuda mucho psicológicamente. Es muy limpio, muy bonito». El técnico agrega que incluso lo practica «gente con 60-70 años, es olímpico, hay árbitros. Los niños aprenden a controlarse. ¿Violencia? Todo lo contrario: es muy positivo». De hecho, dice, «pongo mucho interés en la parte académica en que estén centrados. Ello ayuda a tener la cabeza sobre los hombros».

El maestro del pugilismo trabaja con niños de 6 a 12 años, también para aficionados, «que es un boxeo sin contactos». En lo que es competición, juzga, «este año hemos tenido cuatro medallas, tres de bronce y una de plata, habiendo presentado seis competidores. Estamos contentos. Nuestro club, la Escuela de Boxeo Olímpico Aless Betancourt fue la campeona de Extremadura. Estamos muy contentos con el equipo».

«A nivel federativo vamos creciendo. Tenemos cerca de 100 licencias, queda mucho trabajo, pero vamos sin pausa. Estamos superorgullosos. Tenemos un equipo muy bonito, con muchas ganas», comenta Betancourt. «El boxeo ya es un presente. En los campeonatos nacionales de clubs cuatro medallas. Eso es algo grandioso. De Cantabria vendremos también con medallas. Ya hay casta aquí en Extremadura». Palabra de Aless.