Baloncesto. LEB Oro

El Cáceres se somete al "vídeo de las vergüenzas"

El conjunto de Roberto Blanco regresa a los entrenamientos tras el descalabro de Fuenlabrada con una sesión de una hora en la que se analizaron los errores que hubo en ese partido

Dani Rodríguez lanza a canasta ante el Fuenlabrada.

Dani Rodríguez lanza a canasta ante el Fuenlabrada. / ALBA PACHECO

Pasó el chaparrón del miércoles en Fuenlabrada (94-67) y el Cáceres Patrimonio de la Humanidad regresó este viernes a los entrenamientos. Lo hizo con una sesión suave a nivel físico y táctico, centrándose sobre todo en un montaje de vídeo elaborado por el cuerpo técnico con todos los errores detectados durante el partido disputado en el pabellón Fernando Martín.

Según contó el entrenador del equipo, Roberto Blanco, es el vídeo más largo que ha compartido con la plantilla «desde que estoy aquí», lo que supone casi una década si se suma su tiempo como ayudante y como primer entrenador.

«Hemos hablado mucho, hemos empezado con malas caras y hemos acabado con caras de positividad», resumió Blanco, que afirmó que el montaje resultaba necesario para poner en contexto lo que está sucediendo.

Sin pegar ojo

Lo que vieron los jugadores fue una sucesión de «las posibles ventajas de las que disfrutamos, según el plan de partido que habíamos preparado, y he hecho hubo muchísimas, pero cuando las logramos no compartimos el balón», lamentó Blanco. Confesó que apenas consiguió pegar ojo tras regresar de Fuenlabrada. «Nos preocupa no ser nosotros mismos, ser condescendientes, dar pena, que los jugadores piensen que no son los que creemos que pueden ser. Todos tienen potencial», declaró.

Según su versión, lo mejor de lo sucedido en la intimidad del vestuario fue que no solamente habló él, sino que en el debate sobre los problemas que arrastra el Cáceres participó la práctica totalidad de la plantilla, unos más y otros menos. «Si hubiese sido yo el único en intervenir hubiese sido síntoma de que algo no va bien, pero lo que ha pasado ha sido buena señal. Es un buen grupo humano que está dolido. Y es que es duro ver a un equipo hundiéndose cuando solo lleva siete puntos abajo en el segundo cuarto», indicó.

Posteriormente, los componentes del equipo --sin Pau Carreño, que estaba en cama por un proceso vírico, y con Pablo Rodrigo, aún lesionado, como mero espectador-- saltó a la cancha para ejercitarse una media hora. La sesión concluyó con un corro con todos el centro de la pista en la que habló el propio entrenador y uno de sus jugadores, Hansel Atencia. Ambos arengaron a los demás para recuperar las buenas sensaciones y mantenerse unidos. En nada --este domingo, 19.00 horas-- espera una durísima prueba contra el líder, el San Pablo Burgos.