Atletismo

El Benabbou más sincero

El atleta reconoce estar en tratamiento psicológico tras el accidente que sufrió la semana pasada H «Por las noches apenas duermo»

Houssame Benabbou, este jueves en el Ayuntamiento de Cáceres con el concejal de Deportes, Emilio Borrega.

Houssame Benabbou, este jueves en el Ayuntamiento de Cáceres con el concejal de Deportes, Emilio Borrega. / EP

«Soy fuerte, pero ¿hasta qué punto puede ser fuerte Houssame Benabbou?», se pregunta el atleta extremeño que el pasado 30 de noviembre «volvió a nacer», como él mismo decía al narrar el accidente de tráfico en el que se había visto implicado y en el que ayudó a socorrer a un herido. «Yo puedo ser fuerte en las competiciones, en los entrenamientos, en las adversidades de la propia competición de alto nivel, pero para esto nadie está preparado», prosigue el deportista, que sufre una fractura de rótula. 

Reconoce que lo está pasando mal, que apenas duerme una o dos horas cada noche, que las imágenes y los sonidos del accidente siguen muy vivos en su cabeza. Para luchar contra todo ha acudido a la ayuda de un psicólogo. Lo dice abiertamente, sin miedos, huyendo de lo que durante mucho tiempo ha sido un tabú. Lo contaba también días atrás a través de una historia de Instagram, en la que además recomendaba a todos que cuando lo crean necesario, que acudan a un psicólogo, que no se encierren en sus problemas, que se abran, que no tengan temores.

«Se piensa más de la cuenta», añade Benabbou, «y aunque la ayuda alivia, no me permite estar las 24 horas relajado». La parada obligatoria por la fractura de rótula le pesa. «Nunca he estado parado tanto tiempo y me pesa, porque yo soy un tío bastante activo y que hago muchos kilómetros».  

Dos meses de parón

Benabbou es atleta profesional y este parón, al menos de dos meses, también afectará a sus ingresos, otro problema al que no deja de darle vueltas en la cabeza. «Ya no puedo ir a las competiciones donde voy contratado, con lo cual es más estrés, porque este es mi trabajo».

Sabe que este es un proceso que tendrá que superar, que la mejoría física, cuando llegue, tiene que ir acompañada de la mental. «Las dos tienen que ir de la mano. Voy a necesitar mi tiempo, nadie está preparado para esto», concluye el campeón de Europa de 50 kilómetros, con ganas de volver a calzarse las zapatillas para hacer kilómetros. Con ganas de volver a sentirse un atleta al cien por cien.