Fútbol. Primera Federación

El Mérida encuentra el camino a la espera de que lleguen los éxitos

El partido ante el Málaga, pese a perderse, deja un halo de optimismo por la manera de jugar de los romanos

Celebración del gol del Mérida, que no sirvió en realidad para puntuar.

Celebración del gol del Mérida, que no sirvió en realidad para puntuar. / ÁREA 11

Quizá, después de una derrota y colocado en puestos de descenso a cuatro puntos de la salvación, es demasiado atrevido afirmar que el Mérida parece que va encontrando su camino, pero lo cierto es que las sensaciones que dio el cuadro emeritense en el partido del domingo ante el Málaga dejan un regusto de optimismo por la imagen dada.

El propio Manuel Ruano, técnico romano, reconocía que su equipo había dado un gran cambio y que compitiendo así lo normal es llegar a conseguir puntos.

El espejo en el que reflejarse es la primera media hora. Agresivos en campo contrario y merodearon el gol en bastantes ocasiones, algo que parecía inviable en fechas anteriores. Incluso, tras el mazazo del penalti en contra, el equipo siguió igual hasta conseguir el empate. Más se resintió del segundo tanto, pero también volvió a encontrar la portería contraria, aunque en esa ocasión el gol fuera anulado a Sandoval por un fuera de juego muy justo.

Más fondo de armario

La mejoría coincide con el encuentro donde más fondo de armario había en el banquillo, con sólo dos bajas. Tener a gran parte de la plantilla es importante no sólo para que el entrenador tenga alternativas de las que elegir, y para que el nivel del equipo no se vea resentido por las sustituciones, la prueba más palpable es que Elejalde mantuvo el nivel de intensidad y juego que anteriormente estaba haciendo Chuma, también es clave para que, en los entrenamientos, suba el nivel competitivo.

El equipo tiene aspectos que mejorar, principalmente en errores puntuales a nivel defensivo. En esta ocasión, los dos goles llegan tras fallos. En el primero, el ímpetu por robar el balón llevó a cometer un penalti absurdo, pues el delantero estaba de espaldas a portería y saliendo del área, mientras que, en el segundo gol, Larrubia remató completamente solo.

Cuando pudo correr, en la primera mitad, se vio a un Mérida peligroso, pero todavía le falta el empaque como para ser capaz de atacar a un rival que cierra los espacios y no permite transitar, tal y como fue el Málaga en la segunda parte. Jugadores como Akito y, sobre todo, Escardó, que salieron en la segunda parte, deben ser los que den un paso hacia adelante para ser capaz de abrir esas defensas pobladas, bien con acciones individuales, en el caso del japonés, o con la capacidad del pase en el caso del andaluz, pero ambos están contando con pocos minutos y no aprovechan los que tienen.

El principal problema es que tiene tal déficit de puntos, que está obligado a transformar estas mejorías en victorias lo antes posible. La próxima oportunidad será el domingo a las 12.00 en Ceuta.