Energía cien por cien limpia para reducir hasta en un 70% el coste de la factura energética. La Consejería de Transición Ecológica y Sostenibilidad va a poner en marcha una nueva línea de ayudas para el despliegue del autoconsumo en empresas, viviendas y edificios públicos mediante la instalación de placas fotovoltaicas y eólicas que generen electricidad o sistemas de energía térmica y biomasa para calefacción y agua caliente. 

El presupuesto es de 14 millones de euros y se trata de una de las primeras acciones que se desarrollará en Extremadura con cargo a los fondos de recuperación de la Unión Europea, que destinan más del 40% de su inversión a la lucha contra el cambio climático y la descarbonización de la economía.

El departamento que dirige Olga García trabaja en estos momentos en la elaboración del decreto regulador de estas nuevas ayudas, texto que durante los próximos siete días está en fase de exposición pública para recibir alegaciones y sugerencias. Tras este trámite, pasará por el Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva, previsiblemente antes de que finalice el año, y la apertura de la convocatoria.

Según el borrador publicado en el Portal de Transparencia de la Junta, se crean seis líneas de ayudas que llegarán a empresas, autónomos, hogares, bloques de viviendas, asociaciones del tercer sector y edificios administrativos. Cada una tiene sus propios requisitos y particularidades, pero en general la subvención se moverá entre el 15% y el 65% de la inversión realizada. 

Objetivos para 2030

A pesar de que Extremadura presenta condiciones muy favorables y un gran potencial para el autoconsumo, este no ha conseguido de momento el desarrollo deseado. Para impulsar su despliegue, en noviembre de 2019 la Junta de Extremadura, las diputaciones provinciales y otra docena de instituciones y entidades empresariales privadas del sector suscribieron el ‘Acuerdo Estratégico para el Fomento del Autoconsumo Eléctrico en Extremadura’. 

En 2020 se aprobó el primer plan anual de promoción y una instrucción que vino a simplificar los procedimientos administrativos para facilitar la puesta en marcha de estas instalaciones. Ahora, el nuevo decreto viene a dar continuidad a estas acciones para alcanzar los objetivos fijados en el Plan Integrado de Energía y Clima 2021-2030: que al menos el 10% de las viviendas de Extremadura cuenten con sistemas de autoconsumo fotovoltaico para cubrir el 30% de su demanda eléctrica, consiguiendo así una reducción del 3% en la demanda general a la red.

Para ello, según las estimaciones de la Junta, será necesario rehabilitar unas 24.000 viviendas ya que más del 60% de los edificios colectivos tienen una antigüedad superior a los 40 años y consumen más energía de la necesaria. 

Por lo que respecta al ámbito económico y empresarial, el plan de energía y clima considera «factible» que en el año 2030 el autoconsumo produzca el 10% de la energía requerida por el sector terciario y la industria, y el 20% en el caso de la agricultura en detrimento del gasoleo. Para los edificios administrativos, con los que se pretende «dar ejemplo», el objetivo es llegar a cubrir el 30% de la demanda con el autoconsumo.

«El autoconsumo es un factor de competitividad empresarial al reducir el coste de la factura de la energía eléctrica y también una herramienta de gran utilidad para mitigar el problema de la pobreza energética», recuerda el Ejecutivo. 

El nuevo decreto establece seis líneas programas de ayudas para el fomento del autoconsumo. Las tres primeras van dirigidas a empresas y las restantes a viviendas particulares, comunidades de propietarios, autónomos, asociaciones del tercer sector, entidades locales y administración pública. Se financia la colocación de placas fotovoltaicas o eólicas para autoconsumo eléctrico (incluye la retirada de amianto); la incorporación de sistemas de almacenamiento en el caso de instalaciones ya existentes, y la instalación de sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria por energía térmica o biomasa. 

La cuantía de las ayudas, así como los requisitos, varían en función de cada programa, pero en general se concederán subvenciones de entre el 15% y el 65% de la inversión realizada. Unas cuantías que podrán incrementarse hasta cinco puntos con una «ayuda adicional por reto demográfico» si se trata de municipios de menos de 5.000 habitantes. Se financia la instalación de los primeros 5 MW y en el caso de las viviendas particulares, se exige que en cómputo anual la suma de la energía eléctrica consumida asociada a la instalación sea igual o mayor al 80% de la que genera. 

Según se explica en el borrador del texto, los expedientes se resolverán por concurrencia no competitiva hasta agotar el crédito disponible y se primará la tramitación telemática. El plazo de resolución de las solicitudes es de seis meses y para acometer la inversión se dará un plazo de ejecución de 18 meses. Para los proyectos de más de 50.000 euros de inversión las bases permiten solicitar un adelanto, siempre que la ejecución se haya ejecutado en un 20% en los nueve primeros meses y que la cuantía solicitada no supere el 50% del total de la ayuda que se haya concedido.

Las seis líneas de ayudas

  1. Instalaciones sector servicios (1,79 millones). Se concederá entre el 15% y el 20% de la inversión para instalar paneles fotovoltaicos y entre el 20% y el 50% para eólica, en función de la potencia y el tamaño de la empresa. Si van con almacenamiento, hasta el 65%. Van destinadas a empresas del sector servicios, gestores de polígonos industriales y proveedores de servicios energéticos.
  2. Otros sectores productivos (4,5 millones). Se pueden beneficiar todas las empresas no incluidas en el apartado anterior, entidades locales y sector público cuando realicen una actividad económica por la que ofrezcan bienes o servicios en el mercado; ayuntamientos, diputaciones y mancomunidades, entre otros. Las cuantías de la ayuda son las mismas que en el programa I.
  3. Almacenamiento empresas (821.511 euros). Financia la incorporación de sistemas de almacenamiento en instalaciones de autoconsumo ya existentes. Se concede entre el 45% y el 65% de la inversión, para beneficiarios incluidos en los programas I y II. Las instalaciones no deben estar directamente conectadas a la red, sino que deben ser parte de la instalación de autoconsumo. 
  4. Autoconsumo residencial (4,5 millones). Pueden solicitarlas personas físicas, administraciones públicas, comunidades de propietarios y entidades del tercer sector, entre otros. Para fotovoltaica se conceden entre 300 y 710 €/kWp por vivienda y de 500 a 1.110 en administración pública y tercer sector. Eólica: 650-350 €/Kwp en viviendas y 1.150-4.550 en administración y tercer sector. 
  5. Almacenamiento residencial (113.979 euros).Financia la incorporación de sistemas de almacenamiento en instalaciones de autoconsumo ya existentes, para los beneficiarios incluidos en el programa IV. La cuantía de la ayuda se mueve entre los 140 y 490 €/kWh. Las tecnologías plomo-ácido no serán elegibles, al igual que ocurre en el programa III. 
  6. Instalaciones térmicas (2,16 millones). Instalación de sistemas de energía solar térmica, biomasa, geotérmica, hidrotérmica o aerotérmica para climatización y agua caliente. Se concederán entre 3.000 y 9.000 euros por vivienda particular y entre 3.900 y 9.550 para viviendas públicas y tercer sector. Se incrementará en 600€/kw por suelo radiante y en 550 euros por radiadores de baja temperatura.