«Estamos en una semana normal en un invierno que está siendo cálido». Así resume Marcelino Núñez, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Extremadura, la llegada del primer episodio de frío a la comunidad, que está dejando la semana más gélida de este nuevo año. «Llega tarde, porque diciembre fue un mes extremadamente cálido y las heladas vienen tardías, pero es lo esperado en esta estación», apunta.

Las temperaturas mínimas han bajado en pocos días una media de cinco grados en la región, las heladas se han generalizado y los termómetros han empezado a marcar datos negativos, especialmente de noche. Así, la madrugada del martes se registraron temperaturas bajo cero en más de 30 de las 55 estaciones meteorológicas que tiene repartidas la Aemet por la comunidad. La de Piornal fue la más baja de Extremadura con -4,4 grados centígrados, seguida de Villafranca de los Barros (-3,7 grados), Azuaga y Llerena (-2 grados cada una) y Zafra (-1,9 grados). Y las capitales de provincia también amanecieron bajo cero: en Cáceres los termómetros marcaron los -0,9 grados y en Badajoz, -1,1 grados

Las máximas, por su parte, han experimentado una caída menor y se mantienen más estables, aunque en descenso: ayer no se superaron los 12 grados en ningún punto de la comunidad. «Y toda esta semana y hasta principios de la próxima estaremos posiblemente así», pronostica Núñez, aunque hoy los termómetros podrían ser incluso algo más bajos. Aún así el sol seguirá luciendo de día y los vientos serán flojos. Es lo que tiene el anticiclón instalado en el cielo extremeño, un fenómeno que es más duradero en el tiempo en invierno que en verano, explica Núñez. 

Previsión en Extremadura. J. L. B.

En lo que queda de mes no se esperan, por tanto, precipitaciones ni nevadas, pero aunque los termómetros se hayan desplomado, «el mes de enero, de media, acabará probablemente siendo cálido». Por ejemplo, en lo que va de mes, en Cáceres la temperatura mínima media está siendo de 4,7 grados, un grado por encima de los valores de referencia de los últimos 20 años (3,7º), según los datos de la Aemet. 

Detrás de la llegada de este primer episodio de frío a Extremadura está un corredor de aire procedente del norte de Europa, que viene motivado como consecuencia del anticiclón de las Azores y de una borrasca al oeste llamada Hannalore. Los expertos no consideran que se trate de una ola de frío, pero está afectando notablemente a otras comunidades del país. En Extremadura, por ahora no hay avisos activados para los próximos días. 

Lo que sí se espera en la comunidad son más heladas y de nuevo, temperaturas bajo cero, al menos hasta la próxima semana. Y «bienvenidas sean las heladas», exclama Marcelino Núñez, porque son necesarias para la producción del campo. «Ya había flores y yemas naciendo en algunas plantas y esto era muy peligroso. Las plantas en invierno necesitan enraizar y protegerse del frío para brotar con fuerza en primavera».