No es la primera sorpresa que ha dado el yacimiento de Casas del Turuñuelo, aunque de momento sí es la más trascendente por su capacidad para cambiar la concepción que se tenía de la cultura tartésica. Los cinco rostros humanos hallados en la excavación de Guareña este martes vienen precedidos de otros hitos; el más sonado hasta ahora era el del mayor sacrificio de animales documentado en la I Edad de Hierro del Mediterráneo occidental. Los investigadores hallaron en el año 2017 el sacrificio de casi medio centenar de animales (fundamentalmente caballos y vacas) en el mismo patio de la escalinata monumental que domina el edificio hasta el momento. 

Además se han recuperado allí los tejidos más antiguos de la península ibérica, la primera escultura de procedencia griega o los vidrios más antiguos en las sucesivas campañas, antes del parón que hubo entre los años 2018 y 2020 por la expropiación de los terrenos (que eran privados) y la pandemia.

El sacrificio de caballos que hallaron los trabajos de excavación de 2017. csic

El año pasado se retomaron los trabajos con dos campañas de excavaciones en las que también hubo sorpresas, entre ellas un sarcófago de apariencia similar a una bañera y decorada con trenzados, además de otras molduras, una nueva escalinata de adobe y un sinfín de braseros de bronce, mangos de coladores, caldero, vidrios, cerámicas, semillas... Y todo eso, en un edificio de una calidad «excepcional» desde el punto de vista arquitectónico.

El objetivo de esta campaña es hallar la puerta principal al edificio. De momento hay un vano

El objetivo de este año era encontrar la puerta principal de acceso que los investigadores creen que debe estar en el lado este en el que excavan, como correspondería a un edificio de esas características. Pero el hallazgo no se ha materializado aún aunque este martes los investigadores sí han deslizado que han encontrado de momento lo que parece el vano de una puerta. 

El interés que ha despertado este yacimiento por las respuestas que está arrojando sobre la civilización que habitó el suroeste de la península entre los siglos IX y V antes de nuestra era se evidencia en el centenar de investigadores de distintas universidades y centros internacionales que colaboran en los trabajos del yacimiento, del que sólo se ha excavado un 30% de la hectárea que se estima que ocupa. Un 70% de las respuestas o incógnitas sobre esta civilización permanecen aún bajo tierra.