YA ES NAVIDAD EN EXTREMADURA

Comidas de empresa sin empresas

Lleno en Extremadura para las quedadas navideñas, que costarán este año entre un 5 y un 10% más por la inflación

Y una curiosidad: por primera vez la mayoría de las reservas proceden de empleados, ya no pagan los jefes

El encendido de las luces marca el inicio de la Navidad en las ciudades.

El encendido de las luces marca el inicio de la Navidad en las ciudades. / Santiago García Villegas

Encontrar a día de hoy una mesa libre en un restaurante de Extremadura para comer o cenar en los fines de semana previos a la Navidad es misión imposible. Bueno, más bien ya lo era pues la mayoría de los establecimientos colgaron el cartel de completo ya hace algunas semanas. Quizá un hueco (aunque apretado) pueda hacerse si la reserva es para dos comensales, no más, porque los salones están ya a reventar.

A juzgar por lo que manifiestan los profesionales de la hostelería este año los extremeños están siendo más previsores que nunca pues las primeras reservas se cerraron a principios de octubre, algo inédito. «No hay una plaza en todo Cáceres. Este año se han adelantado mucho las reservas, normalmente suelen empezar a mediados de noviembre pero este año la gente tiene muchas prisas», apunta Alejandro Picardo, director general de Extremadura Hotel, en la ciudad de Cáceres. En su caso, para el fin de semana del 15 y 16 de diciembre (viernes y sábado) no tiene ni una sola plaza y eso que su restaurante tiene aforo para unas mil personas. Además, ya le va quedando también poco espacio también para los fines de semana siguientes.

En todas las ciudades

No es el único pues el cartel de completo se cuelga ya en los establecimientos de las principales ciudades extremeñas. «Las expectativas son muy buenas porque hay mucho movimiento. Desde mediados de noviembre es difícil encontrar hueco en algún sitio para grandes grupos. Las reservas se han anticipado mucho quizá por miedo a quedarse sin nada», reconoce el presidente de la Federación de Bares y Restaurantes de Extremadura, Fexbares, José Parodi.

Muchos locales han comenzado a pedir un anticipo, que se perderá si después no se acude a la cita

Este año tiene una particularidad y es que solo hay un fin de semana antes de la Nochebuena y la Navidad, el del 15 y 16 de diciembre, lo que ha concentrado todas esas reservas para comidas de empresas y de amigos prácticamente en dos días. Y el fin de semana anterior, el del 8 y 9 de diciembre, este 2023 coincide con el puente lo que complica cuadrar agendas ya que muchos salen de viaje.

Tampoco hay hueco en Mérida. «Los días clave, que son los fines de semana anteriores a Nochebuena y Nochevieja, estamos completos los jueves, los viernes y los sábados. La gente cada vez reserva antes porque sabe que si son un grupo grande puede que se queden sin sitio», señala José Manuel Montero, gerente del restaurante La Milanesa de Mérida.

Además de un calendario ajustado esta Navidad trae consigo otras dos particularidades: una es que los extremeños se decantan prácticamente por el mediodía, prefieren salir a comer antes que a cenar. Y la otra es que, por primera vez, la mayoría de las reservas proceden de los empleados a título particular; es decir, ya no llaman las empresas, que tampoco pagan, claro. «Se nota que hay muchísimas comidas de empresa pero ahora ya no son de empresas en sí, sino de compañeros. Antes era la empresa la que llamaba, reservaba para toda la plantilla y pagaba. Ahora en el 90% de las reservas que tenemos ya no pagan las compañías, sino que reservan los compañeros y cada uno paga lo suyo», subraya el director general de Extremadura Hotel. Esto es otro reflejo de la inflación pues la subida de los precios lleva a las empresas a ahorrar costes y en lo primero que se recorta es en el ocio.

Los hosteleros advierten de que, de seguir subiendo los precios, la situación se va a convertir en «insostenible»

Esta situación ha llevado además a que entre la hostelería haya comenzado a extenderse la costumbre de solicitar un anticipo, para evitar que después se desista de la reserva. Es una práctica hace tiempo ya extendida en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. «Ahora son los compañeros los que se encargan y muchas veces se encarga más de uno así que al final terminan reservando en más de un sitio y luego no anulan o anulan a los pocos días del evento», justifica el presidente de Fexbares. De momento, afirma, no está teniendo buena aceptación entre los clientes: «No está teniendo buena respuesta, creo que por falta de costumbre, pero la hostelería viene de momentos muy duros con la pandemia, cuando tenía todo lleno y de repente se caían las reservas», puntualiza José Parodi.

Una reserva obliga al empresario, según explica el presidente de la Federación de Bares y Restaurantes de Extremadura, a comprar provisiones que se quedan en las cámaras o incluso se tienen que tirar si finalmente los comensales no se presentan. Eso conlleva pérdidas, de ahí que se quiera exigir al cliente un compromiso de asistencia. El precio que se pide oscila entre el 10 y el 15% de los que supondría la factura de la comida y que después se descontaría del precio final. «Es un dinero que no se pierde, solo se adelanta a modo de señal», apostilla.

Por otro lado, este año los menús costarán algo más caros que las Navidades pasadas por la escalada de los precios. No obstante los empresarios aseguran que no repercutirán toda la subida en los clientes. De momento han optado por incrementar los precios entre un 5 y un 10%, a pesar de que, según explican, ellos afrontan una subida que oscila entre un 15 y un 18% de media, por lo que están asumiendo una pérdida de cerca del 10%. Lo explica José Manuel Montero, gerente de restaurante La Milanesa de Mérida: «La materia prima ha subido un 15 y un 18% y el aceite un 100%, pero nosotros hemos incrementado la carta un 5%, si subimos más los precios estamos fuera de mercado, no somos competitivos».

Lo que corresponde al IPC

Esa misma subida es la que ha acordado Extremadura Hotel, por ser la que se corresponde a la subida de Índice de los Precios al Consumo (IPC): «Queríamos mantener los precios pero es imposible, hay productos que han subido muchísimo, como el aceite y los refrescos», apunta. En su caso este incremento en los precios solo se notará en los menús porque el precio de las copas se mantendrá. No obstante desde la Federación de Bares y Restaurantes de Extremadura advierten de que, de continuar esta escalada de precios, la situación será insostenible para el sector: «A la hostelería siempre le ha costado mucho subir los precios. En otros sectores sí se incrementa, como en el turismo. Sin embargo no vamos a tener más remedio que ajustarnos y dejar de tener miedo a subir los precios, sino es insostenible, cada vez aprietan más por todos lados» reconoce. 

Los eventos de Navidad costarán 60 euros de media en este 2023

Según la asociación Hostelería de España los españoles tienen previsto gastar 60 euros de media en las comidas de Navidad. Más este año donde, al menos en la región, la mayor parte de estos eventos son organizados entre los propios compañeros y no por los equipos de dirección de las propias empresas; es decir, ya no pagan estas últimas sino los trabajadores, cada uno abona su menú. Por su parte, en cuanto a la hostelería, estos días experimentan un repunte en su facturación de un 50% de media en comparación con los meses anteriores. Y eso a pesar del incremento de los costes, que recorta beneficios. También sube la facturación en los establecimientos de copas pues los clientes continúan después la fiesta en estos locales, que ya tienen también reservas.