ESTE AÑO SE DIAGNOSTICARÁN MÁS DE 28.600 CASOS DE ESTE TIPO DE CÁNCER EN EL CONJUNTO DEL PAÍS

Extremadura, puntera en tratamientos hematológicos

El servicio de Hematología de Cáceres, referencia regional, ofrece a los pacientes más de 40 fármacos de última generación a los que tienen acceso hospitales de EEUU o Japón 

«Es una suerte poder tratarse en Extremadura», afirman sus coordinadoras

coordinadoras Ana Rodríguez (izquierda) y Mamen Alcaine (derecha), junto al resto del equipo en el hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres.

coordinadoras Ana Rodríguez (izquierda) y Mamen Alcaine (derecha), junto al resto del equipo en el hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres. / Carlos Gil

El cáncer hematológico ocupa el quinto lugar en la incidencia de tumores, por detrás de los cánceres de mama, pulmón, próstata y colon. Con una tasa de 55,9 casos por cada 100.000 habitantes, según la Red Española de Registros de Cáncer la previsión es que en este 2024 se diagnostiquen más de 28.600 nuevos casos. Casi 500 afectarán a niños de entre 0 y 14 años, aunque la enfermedad es más frecuente en personas mayores de 70. Se dividen en tres grandes grupos: las neoplasias linfoides, las neoplasias mieloides y las histiocitosis, cuya supervivencia oscila entre el 49 y el 65% a los cinco años del diagnóstico, dependiendo del tipo del que se trate.

La investigación, como en toda enfermedad, es la mayor esperanza en la evolución de estos tumores. Y en esto Extremadura se sitúa a la cabeza: el complejo hospitalario universitario de Cáceres lidera más de 40 ensayos clínicos punteros a nivel mundial, que permiten acceder a los mismos tratamientos que en estos momentos se prescriben en hospitales de EEUU o Japón. «Es frecuente escuchar a la gente decir que conocen a alguien que se ha ido a Pamplona o a Miami para someterse a un tratamiento contra el cáncer. Antes eran los lugares donde había ensayos clínicos, pero ahora desde Cáceres se ofrecen esos mismos tratamientos. Es una suerte que puedas tratarte en Extremadura», indican las coordinadoras de la unidad de ensayos clínicos del hospital, Mamen Alcaine y Ana Rodríguez.

Selección rigurosa

Ellas son algo así como las «administradoras» de estos ensayos, que realizan de intermediarias entre el médico, los pacientes y las farmacéuticas. Son estas últimas las que ofrecen a los hospitales incorporar los tratamientos que después sacarán al mercado (pueden pasar 15 años desde que se comienza con las primeras investigaciones hasta que la Agencia Europea del Medicamento da el visto bueno para su comercialización), aunque los centros seleccionados son reducidos. «Son las farmacéuticas las que nos buscan por la experiencia, muchos de los tratamientos que traen aquí solo los tienen ocho hospitales en el mundo y uno de ellos es el nuestro, nos hemos convertido en una referencia», puntualizan.

«Antes era frecuente escuchar a la gente decir que se marchaba a Miami a tratarse, pero ahora esos tratamientos los tenemos aquí», afirman

No obstante, el hecho de que se trate de fármacos que aún no están en el mercado no significa que no sean efectivos. Todo lo contrario. «Queremos que quede claro que aquí no se ensaya con cobayas, sino que están dirigidos a una persona en concreto. Se valora el tipo de enfermedad, los tratamientos previos a los que se ha sometido y la respuesta que ha tenido en cada uno de ellos, … Los criterios que imponen las farmacéuticas son muy exigentes, precisamente para asegurar que el tratamiento pueda ser efectivo», explican. Además, es habitual que a la vez que el paciente entra en un ensayo clínico también sea tratado con los fármacos habituales, como puede ser una quimioterapia. Y, si en algún momento se detecta que no está surtiendo efecto, directamente se le retira el tratamiento.

Trabajadores de la unidad, en el despacho de la cuarta planta.

Trabajadores de la unidad, en el despacho de la cuarta planta. / Carlos Gil

Efectividad

Realmente lo que los ensayos buscan es conseguir la mayor información posible en cuando a efectividad y efectos adversos de sus medicamentos. Y aquí es donde la labor de Alcaine y Rodríguez se convierte en fundamental. Ellas se encargan de volcar toda la documentación diaria del paciente en cuanto a valores en analíticas o afectaciones derivadas de los fármacos. «Están muy controlados, vienen al hospital, se les hace una analítica, después pasan por la consulta del hematólogo y se le administra el tratamiento. Nosotros lo que hacemos es volcar todos los datos que resultan de ese control y los subimos a la plataforma que ofrece la farmacéutica, donde se analizan los datos de todos los pacientes del mundo que participan, siempre de forma anónima», agregan. Las muestras de sangre se envían además al país que ofrece el ensayo (en Europa o EEUU), para que también sean analizadas por sus laboratorios. «Detrás del paciente y del médico que le sigue hay mucha gente que trabaja sin descanso para que los ensayos puedan seguir», señalan.

Formar parte de estos ensayos conlleva también otras ventajas a los pacientes, ya que como tienen que desplazarse desde cualquier lugar de Extremadura hasta Cáceres, en el caso de los de hematología único lugar de la región en el que se ofrecen, se les pone a disposición un taxi de ida y vuelta, para evitar que tengan que esperar las ambulancias, y tienen disponible un teléfono todo el día para cualquier problema que les pueda surgir. En estos momentos hay casi 100 personas que reciben estos tratamientos punteros, de los que ya se han beneficiado casi 700 desde que la unidad se pusiera en marcha, hace ya más de una década. «Los ensayos nos dan la oportunidad de contar con tratamientos que el Sistema Extremeño de Salud no podría financiar. En esto los extremeños tenemos más oportunidades que nadie», subrayan.