El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Mérida, Felipe González, atribuyó ayer a la alta afluencia de público las deficiencias que se han denunciado en la nueva piscina de Las Abadías. Fue la coalición Unidas por Mérida la que el pasado miércoles alertó de los desperfectos, que hacen referencia a la escasez de césped, el mal funcionamiento de los desagües de las duchas y el pavimento escogido para los vestuarios y el vaso de la piscina.

En una nota, Unidas exigió que la empresa contratista, Aquanex, se haga cargo del arreglo de estos desperfectos. Las instalaciones apenas llevan abiertas un mes y han supuesto una inversión de más de 360.000 euros.

En respuesta, González reconoció ayer que con el césped hay «un pequeño problema»: no crece como debería porque se sembró tarde y el tránsito de los usuarios está provocando «calvas» que se van a tratar con arena de sílice, además de realizar una «resiembra importante en invierno». 

Con respecto a los vestuarios, aseguró que las balsas de agua que se forman en el suelo se deben a «un mal uso» de las duchas, que se van a fijar a la pared «para evitar el gamberrismo». Sobre el suelo resbaladizo que rodea al vaso de la piscina, González ha señalado que se trata de un pavimento homologado para este tipo de instalaciones y que en cualquier caso, la caídas han sido «contadas y anecdóticas». «El agua se sale porque hay mucha gente», afirma.