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Flamenco

«No echo de menos el flamenco porque nunca me aparto de el»

entrevista a... Paquillo ‘El levita’ SOLISTA DE DIVÁN DU DON

 

Paquillo (tercero por la izquierda) con el resto de la banda Diván Du Don en una imagen promocional. - DOMINGO CÁCERES ALMEIDA

Jesús Ortega abraza a Juan Carlos Guajardo tras grabar el viodeclip. - DOMINGO CÁCERES ALMEIDA

Teatro López de Ayala, Gran Teatro de Cáceres…, y lleno absoluto. Diván du Don continúa presentando su nuevo trabajo ‘Malabares’ y lo hace además, precedido por el videoclip de uno de sus temas: ‘Remolino’, una canción que reivindica el derecho a amar libremente, fuera de convencionalismos, y lejos del miedo que siempre muerde a las decisiones que cuesta tomar. Paquillo ‘El Levita’ (Motril, Granada, 1983), solista del grupo, desgrana entusiasmo, alegría y agradecimiento en cada palabra de una conversación, que esta periodista siente, que lleva sus propios acordes. Música extremeña con vocación global que en este, su segundo trabajo, se puede disfrutar gracias a la campaña de crowdfunding que pusieron en marcha y que ha sorprendido gratamente al grupo. No hay nada que no se pueda hacer cuando, como asegura Paquillo «se vive enamoraíto de estas trece canciones». Escuchen, pasen y lean.

--¿Cuántos malabares hay que hacer para sacar un disco?

--Bueno, ¡precisamente de ahí viene el nombre del disco! Lo cierto es que esto es como un parto…, tiene mucho trabajo pero es muy satisfactorio. Uno con oposiciones, otro con familia…, es complicado sacarlo todo adelante porque partimos de que todo el proceso es una autogestión.

--¿Y cuándo arrancaros esos malabares?

--Hace dos años, cuando presentamos los temas. Tras una votación entre 40 canciones, nos quedado con las trece del disco que eran las que más nos daban en el corazón, por decirlo de alguna manera. Estamos enamoraítos de estas trece canciones. También estamos expectantes por ver cómo responde la gente…, en las redes y en las plataformas digitales está funcionando muy bien. Estábamos deseando verlo funcionar en directo y que fluya la energía de nosotros al público y del público al grupo. El trabajo de estudio me gusta mucho, es como pintar, meter un trazo, un amarillo, la soledad con el músico, luego con el masterizador…, pero luego también está el directo. Son formas de sentir diferentes. Sin la parte del directo, sin poner la carne sobre las tablas, los músicos nos somos nadie. Necesitamos vivir la emoción de la gente. Sin el público los músicos no somos nadie.

--Y como un auténtico ‘Remolino’ habéis presentado un videoclip que habla del amor, con todo lo que conlleva…

--Sí, sí…, el tema se llama así ‘Remolino’ porque nos ‘pellizcaba’ especialmente por su musicalidad…, y también por la letra, que habla de una historia de amor en la que el chico siente, que en realidad, está enamorado de otra persona. Hemos querido hacer una pequeña labor por la libertad sexual, con una historia diferente pero a la vez común y que pasa todos los días. Hay mucha gente que sufre al no reconocer su propia sexualidad por la presión social, y siguen con parejas de las que no están enamorados por el qué dirán. Para el videoclip hemos cogido una pareja real, y qué mejor que la pareja modelo, al menos para mí, del amor idílico, perfecto, ¡precioso! aquí en Badajoz, como son la que forman Jesús Ortega y Juan Carlos Guajardo. Una historia verdadera para contar ‘Remolino’ de la que también forma parte Bea Zamora, campeona europea en bailes de salón, y que ahora cuenta con un estudio, entre otras cosas, de Pole-Dance.

--¿Y cómo se cuenta esa historia de amor en el videoclip?

--El hilo conductor es el baile de tres tipos: flamenco, danza contemporánea y pole-danza. Con ellos reflejamos que cada persona es un mundo, y tiene formas de sentir diferentes. El chico está con una chica, pero acaba con el chico del que realmente está enamorado. Queríamos algo visual y bonito, donde ellos estuvieran más presentes que nosotros. Una historia de amor que se distancia de las historias de amor convencionales. Todo lo hemos grabado en Badajoz. Los exteriores, en la zona de la pesquera, y los interiores, tanto en la Escuela de Pole-Dance como en el Centro de Flamenco y Danza Jesús Ortega. Les estaremos eternamente agradecidos porque sin cobrar absolutamente nada, nos han regalado su profesionalidad y arte. No hay manera de pagar eso, ni con dinero. También la grabación ha salido de lujo gracias a Gonzalo.

--En ‘Malabares’ hay más flamenco del que podamos imaginar. Para empezar, el productor es el guitarrista Pedro Pimentel…

--Sí, además produce a grandes como Pitingo o Mari de Chambao ¡Su trabajo nos ha enriquecido muchísimo! Personalmente le conocí cuando acompañaba en la Peña Flamenca de La Parra a Jesús Méndez. Pero es que además, en este disco, también han colaborado el guitarrista Rodrigo Fernández y la cantaora Miriam Cantero…,¡otro lujo!

--¿Echa de menos el flamenco?

--No echo de menos el flamenco porque nunca me aparto de el. Son muchos años de afición. Lo principal es la libertad, no creo que esté reñido con el flamenco hacer otras músicas.