+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

ciclismo 3 la ronda española

La Vuelta se despide de Asturias en un día en el que los favoritos no brillaron

Todo sigue igual en la cabeza en una carrera que sigue muy abierta

 

Imagen de la etapa de ayer en La Cubilla. - EFE

S. LÓPEZ-EGEA LA CUBILLA
10/09/2019

La niebla se cerró en la cima de La Cubilla justo cuando los primeros de la general atravesaron la línea de llegada. Era como si se apagasen los focos del escenario de la Vuelta, como si no se quisiera alargar un día en que parte de la compañía tuvo una mala actuación. No siempre se puede estar brillante. Hasta los mejores actores, los que se llevan los grandes premios internacionales, tienen un papel malo. Y Alejandro Valverde no iba a ser la excepción, en una jornada que despidió Asturias y en la que Primoz Roglic también supo sufrir, sin mostrar la gallardía exhibida en etapas anteriores.

Fue la jornada en la que ganó Fuglsand en la que quienes brillaron en El Acebo mostraron alguna debilidad y los que tuvieron que conformarse con ver el domingo en la distancia el ataque de Valverde exhibían en La Cubilla la satisfacción de la venganza. Superman tuvo otra vez la capa perfectamente adosada al cuerpo y Tadej Pogacar, 20 años -nunca hay que cansarse de recordar su edad-, de nuevo subió a una cima de la Vuelta demostrando que le esperan días de gloria.

en un deporte en el que rueda impulsado para convertirse en una estrella de enorme magnitud. Amenaza la segunda plaza en la general de Valverde, se reafirma en el podio de la Vuelta y no se sabe cómo y de qué manera reaccionará en las dos etapas de intensidad máxima que restan; el jueves en la Sierra de Guadarrama y el sábado, en la de Gredos.

LA PEOR ETAPA / Sobre el papel, la despedida asturiana en La Cubilla no era la mejor etapa que tenía Valverde en esta Vuelta. Los puertos largos, de casi 20 kilómetros como los que presentaba esta cima inédita en la historia de la carrera, siempre han sido los que peor se le han dado, tanto aquí como en el Tour. Él prefiere subidas más cortas y explosivas, como las que se había encontrado hasta la aparición de La Cubilla. La Sierra de Guadarrama es diferente, ninguna de las cuestas que allí le aguardan supera los 13 kilómetros y el penúltimo día en Gredos es cuestión de resistir o de atacar, según se encuentre el guion de la prueba a un solo día para Madrid.