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Greta cierra una masiva manifestación en Madrid a favor del clima

Los organizadores de la marcha cifran en 500.000 personas la asistencia, pero la Delegación del Gobierno rebaja el dato a 15.000

 

Imágenes de la Marcha por el Clima en Madrid. - DAVID CASTRO

PATRICIA MARTÍN
06/12/2019

La preocupación por el medioambiente ha despertado en la sociedad española. Miles de personas se manifestaron este viernes en Madrid para pedir a los países que se reúnen en la Cumbre por el Clima COP25 que den pasos definitivos para reducir las emisiones contaminantes y empiecen a marcarse metas más ambiciosas para mitigar el cambio climático. Según los organizadores, han secundado la protesta 500.000 personas, lo que convertiría a la protesta entre las más numerosas de las celebradas en el mundo contra la emergencia climática. No obstante, la Delegación del Gobierno rebajó los asistentes a 15.000, una cifra muy baja que podría explicarse porque la manifestación tuvo un recorrido muy amplio y difícil de contabilizar.

En cualquier caso, la gran protagonista de la marcha ha sido Greta Thunberg, que ha llegado por la mañana a Madrid en un tren nocturno desde Lisboa, ha visitado la cumbre en el recinto ferial de la capital, ha dado una rueda de prensa y desde allí ha intentado incorporarse a la protesta. Si bien, no ha podido dado la expectación generada a su alrededor.

El pasillo y el coche eléctrico
De hecho, la cabecera de la manifestación ha comenzado a andar puntualmente a las seis de la tarde. Los organizadores, las plataformas Fridays For Future, Alianza por el Clima, Alianza por la Emergencia Climática, entre otras, han querido dejar el protagonismo a los colectivos indígenas, al no haber podido celebrarse la cumbre en Chile, dadas las revueltas que sufre el país. Por detrás de ellos estaba colocada la cabecera de los jóvenes de Fridays, que ha estado esperando más de media hora la llegada de Greta. Se ha abierto un pasillo para que la activista sueca se incorporara pero no ha podido ser. Había demasiada gente y periodistas esperando su llegada. Por recomendación de las fuerzas de seguridad, la joven ecologista, después de recorrer unos metros cerca de la manifestación, se ha subido a un coche eléctrico y se ha dirigido al final de la marcha, en Nuevos Ministerios.

Pero era tal la masificación en torno a este punto que la marcha se ha roto en dos durante bastante tiempo. Al principio iban las cabeceras de los indígenas y algunas de la sociedad civil y bastante por detrás, la de los jóvenes, seguida de cientos de colectivos, no sólo ecologistas, sino también feministas, sindicalistas, de médicos, profesores, etc., cada uno con su pancarta. En las primeras manifestaciones por el clima, alentadas por Greta, el público era básicamente joven. Pero en esta ocasión había gente de todas las edades, muchos de ellos con carteles caseros con mensajes a favor del planeta y en contra de los países y empresas contaminantes.

Ausencia de políticos
La marcha ha terminado en Nuevos Ministerios, en frente del Ministerio de Transición Ecológica. La ministra del ramo, Teresa Ribera, ha considerado que la protesta “lanza un mensaje de denuncia muy simple”, que hay que “hacer más” y el mundo no puede permitirse “más décadas perdidas, más años perdidos, más semanas perdidas”. Si bien, no ha acudido a la marcha, que apenas ha contado con presencia política, salvo Íñigo Errejón y el que fuera líder de Equo, el diputado de Podemos Juantxo López de Uralde.

En escenario, el actor Javier Bardem, encargado de la clausura, ha sido muy crítico con los gobernantes, especialmente con Donald Trump, por abandonar el Acuerdo de París, y con José Luis Martínez-Almeida, por revertir Madrid Central. “Solo hay tres palabras que pueden frenar el impacto: urgencia, ambición y reducción”, ha manifestado, tras explicar que el planeta se ha calentado ya por encima de un grado, respecto a los niveles preindustriales, y con los compromisos actuales de los países se calentará tres grados. “No queremos palabras inútiles, sino que exigimos hechos ya”, ha sentenciado.

El mensaje de Greta
Tras él, Thunberg ha seguido la misma línea: “Los líderes nos están traicionando y no vamos a dejar que se salgan con la suya, decimos basta ya. El cambio viene, os guste o no”, ha asegurado en un breve discurso, que ha comenzado en español.

Por tanto, todas las miradas están puestas en la COP25, a la espera de que las grandes economías no solo hagan realidad sus compromisos de reducción de emisiones sino que empiecen a marcarse metas más ambiciosas.