CRÓNICA

Nervios, emoción y pullas, en la constitución de la corporación de Plasencia

Un apellido equivocado, lectura atropellas y un lapsus, a la hora de jurar o prometer el cargo por parte de los concejales

Pizarro ha lanzado dardos a Esther Sánchez, Mireya Conejero y Alfredo Moreno, los tres en el grupo socialista

Pizarro, aplaudido por los ediles del PP, al ser nombrado alcalde de Plasencia.

Pizarro, aplaudido por los ediles del PP, al ser nombrado alcalde de Plasencia. / TONI GUDIEL

Raquel Rodríguez Muñoz

Raquel Rodríguez Muñoz

Los plenos de constitución de las corporaciones siempre dan lugar a anécdotas y curiosidades y el del Ayuntamiento de Plasencia no ha sido una excepción. Ha habido nervios, emoción, lapsus y también pullas, en este caso lanzadas por el alcalde, Fernando Pizarro, hacia miembros de la bancada del PSOE.

La primera anécdota se ha producido cuando el secretario ha llamado el concejal del PP David Dóniga Estévez. Le ha cambiado el segundo apellido por González, aunque el edil ha salido sin más y ha jurado su cargo por cuatro años más. Después, el secretario se ha disculpado y ha arreglado su error.

Otro concejal popular, Sergio López, ha sufrido un lapsus y se ha parado en mitad de la lectura del juramento. Ha pedido perdón y ha retomado el hilo con una sonrisa y entre las risas del público.

A Mayte Díaz, también edil del PP, se la veía nerviosa y ha leído su compromiso como concejala muy atropellada y con una sonrisa permanente. Es la única que ha recibido un ramo de flores al finalizar el pleno.

A la nueva edil del PSOE y alcaldesa de San Gil, Esther Sánchez, la han gritado "¡guapa!" y ha acudido con una camiseta blanca que llevaba la bandera extremeña, mientras que Mavi Mata, portavoz de Unidas Podemos, lo ha hecho orgullosa de su chaqueta de la firma placentina Yam Design.

Mata, su compañera Elena Mejías y Sánchez son las únicas que se han salido del juramento o promesa de su cargo para añadir diversas coletillas -las ediles de UP con libreta en mano- y la concejala de Vox, Purificación Martín, lo ha hecho visiblemente emocionada.

Los 'zascas' de Pizarro

Como es habitual en el alcalde de Plasencia, ha dedicado una parte de su discurso a hablar uno por uno de los 20 concejales que le acompañarán en su cuarta legislatura al frente de la corporación.

Además de los elogios a sus compañeros de grupo, también se los han llevado Martín, sobre todo por su profesión de matrona, "preludio de vida para esta ciudad" y las concejalas de Unidas Podemos, de quienes ha destacado su educación y comportamiento.

Ha recordado que el concejal del PSOE Roberto Rubiolo vuelve al ayuntamiento, ya que estuvo al frente de la oficina del Área de Rehabilitación Integrada (ARI) con Elia Blanco y a Esther Sánchez, con quien es público que no mantiene una buena relación, le ha dicho que espera que su incorporación al ayuntamiento placentino beneficie a Plasencia y a San Gil, "lejos del insulto y siempre desde el respeto institucional".

No han terminado ahí las pullas porque de Mireya Conejero ha recordado que fue personal de confianza con Cándido Cabrera y, tiempo después, jefa de gabinete de Elia Blanco. "Omito lo que vino después", ha afirmado, en clara alusión al caso judicial que terminó con una condena para Blanco y varios ediles de aquella corporación y en el que la propia Conejero tuvo que declarar.

Por otro lado, al portavoz del PSOE, Alfredo Moreno, con quien ha tenido diversos encontronazos en los plenos de la pasada legislatura, le ha dicho que espera "que esto cambie y sumemos activos porque la unidad hace la fuerza y el enfrentamiento está poco valorado".

Pizarro ha estado al borde de las lágrimas en varias ocasiones, siempre al hablar de sus padres, en especial de su progenitor, ya fallecido. En su discurso ha nombrado a Robe Iniesta, Beethoven, Teresa de Calcuta, el Papa Francisco y lo ha terminado con Lorca para hacer hincapié en su compromiso con Plasencia.