Según los datos de la Fundación Española del Corazón (FEC), más de la mitad de la población adulta en España (50,5%) tiene unos niveles de colesterol nada recomendables. Y lo más preocupante es que una inmensa mayoría (46,4%), desconoce que tiene hipercolesterolemia. 

Hay diversos métodos para frenar el aumento del colesterol, sobre todo naturales. Uno de los que más triunfa es el ajo negro. Un producto al que no estamos acostumbrados ya que el ajo, cuando comienza a oscurecerse, es porque suele estar en mal estado, pero en este caso no se trata del ajo común.

Su color se debe a una fermentación supervisada en unas condiciones muy concretas (alta temperatura y humedad) y provoca, además, que los antioxidantes aumenten (previene enfermedades cardiovasculares), llegando a un punto en el que el sabor se endulza. De procedencia asiática, no es fácil de encontrar en los supermercados habituales.

Bueno para la migraña

Está compuesto por un gran número de aminoácidos y es muy beneficioso para la reparación de huesos, articulaciones, tendones y ligamentos. Además del colesterol, también ayuda a aliviar la migraña. Al incluir ajo rojo en la dieta, este favorece a la circulación de la sangre y reducción arterial, algo que es muy beneficioso para mantener a raya los niveles de colesterol en sangre.