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PROTAGONISTA EN EL CLUB VERDE

Regreso al futuro (futbolístico)

Miki Ruiz, último fichaje del Cacereño, tiene un abuelo que ya militó en la entidad a finales de los años 50 H «Me ha contado que dejó un buen dinero aquí por su traspaso a la Cultural Leonesa»

 

Novedad con historia: Miki Ruiz, en su época como jugador del Lucena. - SIEMPRELUCENACF.ES

Paco Ruiz, con el Cacereño. - SIEMPRELUCENACF.ES

Javier Ortiz Javier Ortiz
05/01/2017

La historia es absolutamente espectacular, casi de película, porque si bien a veces pasa que un hijo viste la misma camiseta que su padre, no es tan habitual que repita con la que llevó su abuelo 59 años después. Miki Ruiz, mediapunta cordobés que acaba de fichar por el Cacereño, tiene en su ‘ADN’ algo de pasión por el club verde, en el que en la temporada 57-58 estuvo Paco Ruiz.

«Yo sabía que mi abuelo había sido futbolista, pero no que había estado en el Cacereño. Cuando le comenté el otro día que iba a fichar aquí, me lo contó él mismo», afirma Ruiz nieto, que añade una anécdota: «Estuvo unos meses y lo traspasaron a la Cultural Leonesa. Por lo que me dice, dejó mucho dinero con el fichaje».

Por lo que parece, Paco Ruiz era un ‘9’ de esos ‘de los de antes’, con mucho gol. Ahora tiene 81 años y vive en Córdoba, donde seguirá con atención la aventura de Miki en Cáceres. «Está muy fresco todavía», asegura el chico, que juega un poco más atrás. «No soy un delantero de referencia, pero me puedo mover por todo el ataque. He jugado en casi todas las posiciones. Soy rápido y tengo buen golpeo a balón parado», añade.

Su trayectoria personal es la de alguien que destacó en el fútbol desde muy pequeño. «Con diez años me fichó el Barcelona, aunque no me pude ir hasta los doce», recuerda. En La Masía coincidió con jugadores como Gerard Deulofeu. Y siendo cadete pasó al Real Madrid, donde formó parte de una delantera en la que también estaba Jesé.

Pero ya se sabe que llegar a lo más alto en el fútbol es difícil, aunque él tiene todavía tiempo. «Es muy complicado. La exigencia es máxima», sostiene.

Cuando era juvenil en el Hércules se llegó a publicar que los grandes de la Premier le observaban. 2013 no está tan lejos, pero desde entonces no ha tenido suerte. «En el Lucena me pilló el hundimiento del club con los impagos y demás, cuando mejor estaba jugando. Al final pude salir de allí e ir al Girona B la pasada temporada, donde creo que estuve bien».

Tras un mes sometido a prueba por Adolfo Muñoz, está absolutamente encantado de fichar por el Cacereño: «Estoy aquí para que volvamos a la categoría que nos corresponde. Rafa Rojas (el director deportivo) me entrenó cuando yo tenía ocho años. De momento, todo es fantástico. Los compañeros se ve que son como una familia». Lo dice alguien que sabe de fútbol y de familia...