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EFECTOS DEL 'DIESELGATE'

El entonces presidente de VW conocía el fraude dos meses antes de hacerse público

Winterkorn y el consejo de dirección de la compañía debatieron la mejor estrategia ante el escándalo

 

Martin Winterkorn durante la presentación de un modelo de Volkswagen en el 2014. - ARCHIVO / AP

EL PERIÓDICO
16/01/2017

El 'dieselgate', el fraude de las emisiones contaminantes de los automóviles del grupo Volkswagen, salpica al antiguo presidente de la junta directiva de Volkswagen, Martin Winterkorn, que dimitió hace más de un año. Un informe confidencial de la compañía dado a conocer por el diario 'Bild' confirma que Winterkorn conocía al detalle las manipulaciones al menos dos meses antes de que salieran a la luz.

Según estos documentos, Winterkorn participó el 27 de julio del 2015 en una reunión en la que se debatió cuál era el mejor momento para informar a las autoridades estadounidenses de las manipulaciones, que se daban ya por sabidas al nivel más alto de la dirección de VW.

Una de las presentaciones proyectadas durante la reunión, celebrada en la sede del grupo en la ciudad alemana de Wolfsburgo y a la que asistieron 15 directivos, se refería a la emisión sin filtrar de cases contaminantes con el término "modo acústico", utilizado internamente por VW para referirse al 'software' ilegal utilizado. "Hablamos de ello, de que se había instalado algo ilegal en nuestros coches", aseguró un participante en al reunión en declaraciones al rotativo.


DOS ESTRATEGIAS

Entre los gráficos discutidos durante la reunión figura asimismo un gráfico que plantea dos estrategias diferentes para informar a las autoridades estadounidenses. La primera, según el documento que publica el diario, sería la opción "defensiva", consistente en esperar a la aprobación de nuevos modelos para informar después de manera parcial a las autoridades estadounidenses de las manipulaciones, asumiendo el riesgo de multas elevadas.

La segunda, "la ofensiva", habría consistido en ser transparentes con las autoridades con las consiguientes multas menores, pero a costa de arriesgar la autorización de nuevos modelos. Según los participantes interrogados por el 'Bild', se optó por la opción ofensiva, pero uno de los directivos, Oliver Schmidt, -detenido recientemente mes en Estados Unidos en relación con el escándalo--, logró que su criterio fuese aceptado, lo que llevó a decidir una "información parcial de la problemática" en los motores Gen 1 y Gen 2. Winterkorn apoyó esa medida.