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Lleva donando 60 años

James Harrison, el donante de sangre mágica, se retira tras salvar a 2,4 millones de bebés

Este australiano de 81 años y que ha donado más de 1.100 veces contiene unos anticuerpos ensenciales para elaborar la vacuna Anti-D

 

James Harrison, de 81 años, hizo su última donación sanguínea el 11 de mayo de 2018. - TARA DELIA

EL PERIÓDICO
16/05/2018

James Harrison ha salvado la vida a 2,4 millones de bebés y podría seguir aumentando la cifra, pero le ha llegado el momento de retirarse. Este australiano de 81 años es conocido en su país como 'el hombre del brazo de oro'. Y no es para menos: lleva donando sangre una vez cada dos semanas desde hace 60 años, lo que suma más de 1.100 extracciones, pero es que encima contiene unos anticuerpos muy poco comunes que son imprescindibles para elaborar la vacuna Anti-D, clave para combatir la enfermedad de Rhesus.

Solo 160 personas en Australia poseen dicho tipo de sangre, y ninguna se ha solidarizado en tal medida como Harrison. A él le marcó mucho un accidente que sufrió cuando tenía 14 años y por el que le tuvieron que hacer muchas transfusiones de sangre de desconocidos. Más de 13 litros precisó después de haber sido sometido a una complicada operación en la pared torácica. Agradecido, decidió ser él quien aportara su grano de arena nada más llegar a la edad adulta.

¿Pero por qué se retira? No porque quiera, sino porque la ley australiana fija su edad como tope legal para seguir donando sangre. La Cruz Roja Australiana le ha dedicado numerosos agradecimientos y en 1999 recibió la Medalla de la Orden de Australia "por su increíble y continuo apoyo al Servicio de Sangre y al programa Anti-D".

"Espero que sea un récord que alguien rompa, porque significará que están dedicados a la causa", afirmó Harrison tras su última donación, en el Centro de Donaciones de Sangre del Ayuntamiento de Sidney. "Échenme la culpa por el aumento de población. Yo seguiría haciéndolo si me dejaran", bromeó.

Según cálculos de la Cruz Roja, el 17% de las embarazadas australianas precisan de la vacuna Anti-D para que sus hijos no nazcan con problemas sanguíneos y un alto riesgo de mortalidad. Solo es reducido grupo de 160 personas contienen en su plasma los anticuerpos necesarios para elaborar dicha vacuna. De acuerdo con la hipótesis de los investigadores, Harrison los 'fabricó' a raíz de aquellas transfusiones que recibió de gente anónima cuando era adolescente. Ya ha devuelto el favor con creces.

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