Si el recinto Hípico es representativo por alguna razón para los cacereños, concursos de salto ecuestre aparte, lo es por albergar los mayores eventos musicales de la ciudad. Junto al estadio local, el recinto ha asumido en las últimas décadas el papel de ser el gran escenario al aire libre para los cacereños. En la antigua normalidad, acogió aforos de hasta quince mil personas, Extremúsika puede dar testimonio hace dos años –este año tampoco se celebrará por segundo año consecutivo--, ahora en esta nueva, la arena aún no había vuelvo a la vida, hasta este viernes. Lo hizo de la mano de los carismáticos Camela.

El concierto del dúo fue el cabeza de cartel de Ágora espectáculos en una feria de San Miguel que arrancó con timidez por la lluvia pero que de manera paralela este viernes se resarció de los dos años sin San Fernando. No hubo diferencia al menos durante la jornada entre mayo y septiembre. Ese regreso masivo al recinto de las atracciones también se trasladó al directo de Dioni y Ángeles, que con unas pretensiones de aforo reducidas debido a las restricciones 1.500 personas, también se colgó el cartel de ‘no hay billetes’ que marca la nueva normalidad. 

Ante un auditorio sin apenas butacas vacías y a pesar de lo contradictorio que supone ser espectador de un concierto sin moverse de la silla, el público no escatimó en ovaciones ni en coros para las letras del dúo. Arrancó el repertorio con ‘Corazón indomable’, un clásico entre clásicos del grupo que dedicó prácticamente el directo a hacer un recorrido por los hits de sus 27 años de carrera, el cometido que cumple su gira ‘25+1’ Tanto Dioni como Ángeles pausaron entre tema y tema y aprovecharon para agradecer a los asistentes su presencia y el esfuerzo en estos últimos meses. “Gracias por apoyar la cultura y gracias por estar aquí, es un privilegio estar aquí con todos vosotros”. 

Camela devuelve la esencia al Hípico EL PERIÓDICO