se cumplen cuatro meses del golpe

Atrio: el robo del que todo y nada se sabe

La policía nacional asegura que "continua la investigación" sobre el caso del Relais&Chateaux de Cáceres

Interior de la bodega de Atrio.

Interior de la bodega de Atrio. / SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Miguel Ángel Muñoz Rubio

Miguel Ángel Muñoz Rubio

El robo del que nadie sabe nada pero del que todo se sabe sigue sin despejarse. Eso sí, fuentes del Cuerpo Nacional de Policía confirman que la investigación «continúa». Han pasado cuatro meses desde que se produjera uno de los golpes más sonados de la historia de Cáceres: el de la sustracción de 45 botellas de vino dentro de una de las bodegas más prestigiosas del mundo.

El caso del Atrio Relais&Chateaux sigue abierto. De él todo se sabe porque parece que todos, al menos en la rumorología de la calle, conocen lo que ocurrió: una banda internacional con topos dentro del restaurante logró llevarse el botín. Sin embargo, desde el punto de vista oficial, nada se sabe o al menos nadie confirma si esta versión es o no la correcta. Para dilucidarlo están los agentes de la unidad de robos de Madrid, que es la que se encarga de analizar los vestigios y pistas para dar con los responsables de la fechoría.

Otra imagen de la bodega.

Otra imagen de la bodega. / SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

El pasado 20 de diciembre, el subdelegado del Gobierno en Cáceres, José Antonio García Muñoz, habló de esta cuestión al ser preguntado por los medios, pero se limitó a decir: «Sobre eso no puedo informar nada. Sigue la policía nacional investigando el tema y no tenemos de momento ninguna información que podamos transmitir».

¿Cuál es el motivo de este mutismo, es normal que de un caso que lleva cuatro meses investigándose (se produjo el 27 de octubre) no haya trascendido nada oficial a la opinión pública, que la policía no informe de cuáles son las principales hipótesis o las líneas que baraja para esclarecer los hechos? No hay respuesta a este interrogante y de momento la calle parece seguir sabiendo todo aunque en verdad no sabe nada y sigue sin haber noticias de Dios, del Dios de la gastronomía, claro.