El colegio Sagrado Corazón de Cáceres se encuentra desolado después de que se les haya quemado el dragón con el que la comunidad educativa iba a participar esta tarde en el desfile de San Jorge. Al parecer su creador, el profesor de Tecnología del centro, Carlos Vecino, se encontraba en la capilla ensamblando una de las alas de la figura para realizar un pequeño desfile en las inmediaciones del colegio. En un momento dado ha saltado una chispa que ha reducido a cenizas al dragón en cuestión de segundos. Solo ha quedado la estructura de hierro, el resto, ha desaparecido por completo. Enseguida este docente y otros que se encontraban junto a él han cogido los extintores de la capilla y han conseguido apagar las llamas. Por fortuna no ha habido que lamentar ni daños personales ni materiales, ya que las llamas no han llegado a alcanzar el mobiliario de la capilla (los bancos, de madera, estaban apartados para hacer espacio precisamente porque se encontraban trabajando con el dragón).

El dragón era de estilo futurista. Había sido elaborado con materiales reciclados que habían sido aportados por los alumnos, sus familias y los docentes. Según su creador, era un "dragón animatrónico" realizado con una estructura y armazón metálico, en el que se podían controlar la cabeza y el cuello mediante un mando interno. Desde el mando se podían mover la boca y los ojos con un mecanismo parecido al de los frenos de una bicicleta y muelles. La idea es que en el interior del dragón fuera metida una persona que se iba a encargar de manejar el sistema. Las garras y la estructura móvil de los ojos estaba realizada usando impresión 3D.

La figura disponía además de una cámara instalada en el morro desde la que se podía ver el exterior, con el objetivo de que, la persona que estuviera dentro del dragón, pudiera circular con seguridad. Tenía también un sistema de audio y ventilación interna alimentada por una batería. Cuando estaba ya todo montado se forró con gomaespuma, se aplicó silicona y tela de medias recicladas para dar textura. Finalmente se pintó y se montaron las alas y las piernas móviles.

Estaba elaborado en un 90% con materiales reciclados (colchones de espuma, barras de cortinas, tornillería…) "para fomentar la cultura del aprovechamiento y concienciación con el cambio climático", explica su creador, Carlos Vecino.

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Un trabajo de más de dos meses que ha desaparecido en cuestión de segundos. A pesar de no llevar dragón, el colegio saldrá en el desfile. En estos momentos los docentes trabajan en la elaboración de estandartes en los que llevarán la cabeza del dragón que se ha quemado, una forma de poder exhibir la figura que con tanto mimo han realizado.

El colegio quiere participar en el concurso de dragones que ha organizado el ayuntamiento y que estará valorado con 600 euros el primer premio, con 400 el segundo y con 200 el tercero. "No nos vamos a rendir. A los niños hay que enseñarles que, ante cualquier dificultad, hay que buscar alternativas. Vamos a salir con la misma ilusión", ha dicho a este diario la directora del colegio, la madre Encarna Barroso. El alcalde, Luis Salaya, les enviará una carta de agradecimiento por el trabajo realizado.