EL YACIMIENTO DE LITIO DE VALDEFLORES

La empresa pide a la Junta la licencia de explotación de la mina de Cáceres

Infinity Lithium anuncia la madrugada de este lunes que ha formalizado la solicitud de explotación ante la dirección general de Minas

Es el paso más importante que da la empresa desde que hace dos años y medio anunció que la iniciativa pasaba de cielo abierto a subterránea

Ahora se inicia un proceso en el que se recogerán informes sectoriales de administraciones y las alegaciones que se presenten, se esperan miles. La empresa confía en tener el permiso este año y empezar en 2025

Se anuncia una inversión inicial de 1.430 millones y 700 trabajadores en la planta industrial para procesar el mineral. El proyecto se enfrenta ahora con la caída del precio del litio, más del 80% en el último año, y despidos en el sector

Infografía suministrada por la empresa sobre su planta industrial, alrededor de la misma estarán los depósitos de residuos de la mina y de la planta industrial.

Infografía suministrada por la empresa sobre su planta industrial, alrededor de la misma estarán los depósitos de residuos de la mina y de la planta industrial. / INFINITY LITHIUM

La empresa australiana Infinity Lithium, que promueve el proyecto de una mina subterránea en Valdeflores, ha anunciado la madrugada de este lunes en su página web que ha presentado ante la dirección general de Minas de la Junta de Extremadura la solicitud de concesión para la explotación del yacimiento subterráneo de litio en Valdeflores. Lo ha hecho público en la información que da de su iniciativa a los inversores en la bolsa de Sidney.

Es el paso más importante que da la compañía desde que hace dos años y medio -en octubre de 2021- cambió de estrategia y transformó su iniciativa en una explotación subterránea. A partir de este lunes se inicia un procedimiento administrativo que puede durar meses. Por ahora lo que se ha pedido es solamente el pase a concesión de explotación del permiso de exploración que la compañía tenía de la Junta desde el 28 de marzo de 2023. La documentación (el proyecto de explotación, el estudio de impacto ambiental, el plan de restauración y el plan de viabilidad) que da forma y contenido a la petición de explotación se entregará con posterioridad.

Cuando esa documentación se reciba y se entregue por parte de la empresa, la Junta tendrá que analizar el proyecto de explotación, que es el que determinará la viabilidad técnica o no del proyecto minero e industrial, además tendrá que examinar el estudio de impacto ambiental, que se presenta como uno de los documentos decisivos en todo este proceso.

Las direcciones generales de Minas y de Medio Ambiente serán las dos que más tengan que decir. La primera decide sobre la concesión o no del permiso para explotar el yacimiento y la segunda será la encargada de la declaración de impacto ambiental, una resolución negativa anula toda la iniciativa.

Además la administración autonómica tendrá que pedir informes sectoriales (entre ellos el del ayuntamiento -en relación a la ordenación del territorio, su protección en la normativa municipal y su ajuste al plan de urbanismo, en su último informe, en contra de lo dicho en anteriores, se afirmaba que no es incompatible con el plan, aunque lo dejaba abierto a lo que pudieran determinar otros órganos, en este caso serían los autonómicos- y de la Confederación Hidrográfica del Tajo -en la documentación que presente la empresa se tendrá que demostrar que no se incide en el Calerizo, la masa de agua subterránea que hay en el subsuelo de la ciudad y sus alrededores-).

La administración autonómica también tendrá que abrir un periodo de información pública en el que se podrán presentar alegaciones, se espera que sean miles por lo ocurrido en trámites anteriores, unas reclamaciones a las que tendrá que contestar la empresa y la administración autonómica.

Entre la información y estudios que la empresa tendrá que presentar ahora también está el plan de restauración del terreno (su iniciativa es para un periodo de treinta años y se tiene que garantizar, con la presentación de avales, que el suelo queda restaurado una vez cerrada la mina y la planta industrial desmantelada) y el plan de beneficios y viabilidad del proyecto.

Infinity Lithium recuerda en su información que la solicitud de explotación se presenta cuando ha transcurrido menos de un año del permiso de exploración que la Junta concedió a una de sus filiares, Castilla Mining. El permiso de exploración es el documento base con el que ahora se puede pedir la explotación del yacimiento a la Junta y daba de plazo un año para pedir el pase a concesión de explotación.

Ya este lunes, a las ocho y cuarto de la mañana, por parte de Extremadura News Energies, la filial española de Infinity Lithium, se ha difundido la información. En el comunicado de la empresa se recuerda que Extremadura New Energies ha registrado en la Junta de Extremadura -a través de la empresa Castilla Mining- la solicitud del pase a concesión directa de su proyecto de extracción subterránea y primera transformación de litio. "De esta forma, y teniendo en cuenta que está acreditada la presencia de este mineral en Valdeflores, se activa el proceso para que se lleven a cabo los estudios de impacto ambiental correspondientes, tal y como contempla la legislación", según se asegura por parte de la empresa. La presencia del mineral se ha tenido que acreditar con los resultados del permiso de exploración.

El proyecto consta de dos fases. La primera es la extracción del litio en Valdeflores, al yacimiento se accedería por un túnel, y la segunda es la construcción de una planta industrial, en la que se procesaría el mineral para la consecución de hidróxido de litio, que es el que se utiliza en las baterías. La planta industrial, con los depósitos de estériles y de residuos que genere todo el proceso, se proyecta entre la falda de la Montaña y la carretera de Miajadas.

Los terrenos donde se proyecta la planta industrial, el depósito de residuos y las instalaciones anexas, según un plano difundido por Infinity Lithium.

Los terrenos donde se proyecta la planta industrial, el depósito de residuos y las instalaciones anexas, según un plano difundido por Infinity Lithium. / EL PERIÓDICO

Plazos de la empresa

"Una vez que se han completado los trámites administrativos previos con las máximas garantías jurídicas para todas las partes implicadas en el proceso, la empresa ha dado un paso más en la tramitación de su proyecto", según se explica en el comunicado de Extremadura News Energies. Uno de los inconvenientes que ha tenido el proyecto en sus trámites anteriores, ya se llevan seis años, es que la falta de uno de los pasos o documento lo ha postergado. El último permiso importante que obtuvo de la Junta, el permiso de investigación para una mina a cielo abierto en Valdeflores, se anuló en 2019 por no cumplir todo el proceso de información pública.

"A partir de aquí, y según los plazos que vaya estableciendo la administración regional, según en base a la normativa en vigor, Extremadura New Energies presentará su estudio de impacto ambiental, su proyecto de restauración y su proyecto de explotación", según detalla la filial en España de Infinity Lithuim. 

La empresa asegura que en esta fase se incorporarán dentro del estudio de impacto ambiental que debe entregar a la Junta los comentarios planteados por las diferentes administraciones en el documento de alcance, además en el proyecto de explotación se integrarán las innovaciones técnicas que ha ido anunciando la compañía en las últimas semanas.

El objetivo de la empresa es que este mismo año se pueda contar con la concesión de explotación, de forma que a principios de 2025 comiencen las obras para la puesta en marcha del proyecto, que se prolongarán durante cerca de dos años, según los cálculos que hace la empresa en su comunicado. En el calendario que maneja será "a finales de 2026 o inicios de 2027" cuando se producirían las primeras toneladas de hidróxido de litio en la planta de primera transformación que se ubicará en Cáceres.

En su comunicado, la empresa recuerda que el proyecto supondrá una inversión inicial de 1.430 millones de euros "que permitirá alcanzar una producción anual de 33.000 toneladas de hidróxido de litio", y se añade que el empleo directo que se va a generar "será de más de 1.500 durante los dos años de construcción y de 700 durante los 26 años de operación de la planta". Uno de los inconvenientes que tiene ahora el proyecto de Cáceres es la fuerte caída que ha tenido en el último año el precio del litio, más del 80%, y que empresas del sector están anunciando despidos de trabajadores achacándolo a la reducción en el mercado del mineral.

El consejero delegado de Extremadura News Energies, Ramón Jiménez, destacó este lunes que se abre "una nueva era en la tramitación del proyecto" de la que espera que salga la autorización "definitiva".